Un centenar de personas fueron detenidas este sábado en Barcelona tras los disturbios registrados en el centro de la ciudad, que se saldaron con saqueos en 23 comercios, más de 30 incendios y enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra. El balance de estos últimos es de quince policías heridos, cuatro de ellos graves. La convocatoria, difundida en redes sociales bajo el lema “Instituts Indignats”, reunió a entre 500 y 600 jóvenes en los alrededores de la plaza de Catalunya.
La comisaria jefe de los Mossos, Sílvia Catà. explicó que hay 128 detenidos. En declaraciones a RAC1 señaló que 73 de ellos, más de la mitad, son menores, alguno, incluso de 14 años. Catà reconoció que la juventud de los alborotadores y “su extrema violencia” ha sorprendido a las fuerzas del orden.
Los Mossos, además, tramitaron 63 actas administrativas por el decomiso de armas blancas, espráis, pasamontañas, pirotecnia y piedras, entre otros elementos.
Los Mossos sorprendidos ante la juventud y agresividad de los detenidos, alguno de solo 14 años
Los Mossos trabajan este domingo en la identificación de todos los detenidos para remitirlos al juzgado correspondiente o a la Fiscalía de Menores, en función de la edad. También siguen monitoreando las redes para controlar cualquier nueva convocatoria de protestas al tiempo que continúan las pesquisas para identificar a más implicados en los disturbios de ayer.
La consellera de Interior, Núria Parlon, explicó que se trató de grupos “no organizados” que no defendían ningún derecho ni guardaban relación con la acampada por el acceso a la vivienda instalada desde hace semanas en la plaza Catalunya, sino que cometieron “violencia gratuita y vandalismo”.
Convocatoria por redes
La movilización se difundió principalmente a través de TikTok, bajo el nombre “Blocus”, y desde allí se redirigió a los interesados a grupos cerrados de Telegram y WhatsApp. Según la investigación difundida por La Sexta, una veintena de perfiles con identidades similares comenzaron a reclutar jóvenes desde el 18 y el 19 de octubre para replicar en Barcelona, Madrid, València, Alicante y Bilbao las protestas estudiantiles de Francia.
En esos canales se daban instrucciones para acudir con ropa oscura y la cara tapada. Los principales grupos detectados, uno para Barcelona y otro para Madrid, reunían en torno a 700 participantes cada uno.

El lema “Instituts Indignats” remite al movimiento francés Lycées Indignés, surgido en las últimas semanas en protesta por la falta de docentes, el deterioro de los institutos y las condiciones de acceso a la universidad. Parlon habló de un posible “efecto espejo” de las movilizaciones europeas, aunque insistió en que nada de lo ocurrido en Barcelona respondía a una reivindicación concreta.
Saqueos e incendios
Los incidentes comenzaron hacia las 18.00 horas, cuando grupos de jóvenes, muchos con el rostro cubierto, rompieron escaparates de comercios de electrónica, ropa, calzado y ópticas y sustrajeron mercancía. También prendieron fuego a contenedores, toldos de terrazas, mobiliario urbano, motos y bicicletas, y levantaron barricadas en el entorno de la plaza Catalunya.
Los Bombers tuvieron que extinguir 33 focos, mientras que 14 establecimientos resultaron destrozados o saqueados. El cierre preventivo de grandes almacenes como El Corte Inglés dejó temporalmente atrapados a cientos de clientes, que pudieron salir por puertas traseras o de emergencia.

Los Mossos desplegaron unos 210 agentes de la Brigada Mòbil y de paisà, con apoyo de la Guardia Urbana. La Guardia Urbana cerró los accesos a la plaza Cataluña y las estaciones de Rodalies y FGC dejaron de efectuar parada en ese punto hasta que el servicio se normalizó pasadas las 23.30 horas.
Respuesta institucional
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, anunció que el Ayuntamiento se personará en los procesos judiciales para reclamar responsabilidades por los daños a bienes públicos y advirtió de que los hechos “tendrán consecuencias” tanto para los mayores de edad como para los progenitores de los menores. “No permitiremos que lo que ha pasado en Barcelona quede impune”, afirmó.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, condenó los destrozos y subrayó que “la violencia no tiene cabida en Catalunya”. Parlon no descartó nuevas detenciones durante la noche o a medida que avance la investigación, y garantizó “tolerancia cero” ante una posible repetición de los altercados.




