Juan Bautista Bravo (18) e Imanol Santerre (18) salieron el sábado a las 3.40 de la madrugada de un bar en Bahía Blanca. Caminaron unas cuadras hasta que se toparon con un coipo -un roedor grande conocido popularmente como nutria- en Paraguay 570. Sin piedad, Bravo comenzó a patearlo en el suelo mientras su amigo, Santerre, lo filmaba con el celular.
“Alta comida son. Alta nutria, compa. Vamos a matarla que la hacemos escabeche”, se escucha en ese video. El animalito no logra escapar de las patadas y muere ahí, mientras las burlas aberrantes y las risas siguen. Además del video está la foto de Bravo posando sonriente mientras sostiene al animal muerto en sus manos.
La reconstrucción de Germán Sasso, periodista de Bahía Blanca, con las cámaras de la ciudad, expone que entre las 03.52 y 03.59 se los ve llevando al animal en la mano como si fuera un trofeo. A las 4 de la mañana entran a la estación de Perú y Alem y dejan al animal tirado. Posteriormente lo vuelven a juntar y se van por Perú.
Unos minutos después, a las 04.17, aparece la nutria muerta en la vereda frente al edificio de Mitre 961, en donde según detalla el periodista vive uno de los dos jóvenes. A las 11 de la mañana del sábado alguien se lleva la nutria muerta en una caja.
Los dos se marchan de Bahía Blanca esa misma mañana y se van a Huanguelén, la localidad de Coronel Suárez de la que son oriundos.

“El cuerpo de la nutria desapareció, se lo llevaron en una caja, pero no está claro quién se lo lleva. Ellos lo dejan tirado en la puerta del edificio de uno de ellos y alguien tipo 11 de la mañana lo pone en una caja y se lo lleva. No se sabe si es alguno de ellos, no se ve claro en las imágenes, o si es algún conocido de ellos. La defensa querrá decir que ‘sobrevivió’ pero está claro que la nutria ya estaba muerta cuando posaron con ella como un trofeo para Instagram”, explica a Clarín Sasso.
El caso tomó estado público y se ganó la indignación de toda la comunidad luego de que la presidenta de la Fundación Grupo Alianza Animal, Morena Loncaric, realizara una denuncia penal. En la denuncia se señaló que el animal, de pelo marrón y de unos 60 centímetros, ya había sido buscado días atrás por personal de Zoonosis para ser rescatado.
Según pudo saber Clarín ambos jóvenes viven en Bahía Blanca desde hace algunos meses porque estudian en universidades de esta ciudad.
Bravo cursa el primer año de la Tecnicatura Universitaria en Programación en la Facultad Regional Bahía Blanca de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y el martes se conoció que el Consejo Directivo de la Facultad Regional resolvió suspender preventivamente e iniciar un juicio académico contra él.
En un documento la UTN manifestó que los videos difundidos evidencian por parte de Bravo “la realización de actos de violencia y maltrato animal, seguidos de la muerte de un coipo, nutria criolla”.
Expresó que “la conducta de Bravo resulta repudiable, impropia de un estudiante universitario” y que “ha causado indignación de toda la comunidad en general y en particular de los y las estudiantes de la carrera”.
El decano de dicha facultad, Alejandro Staffa, dijo a La Brújula 24 que “con toda la indignación que ha provocado, no solo en los ciudadanos sino en el mismo claustro y sus compañeros, entendemos que no puede estar inicialmente compartiendo el aula”.
Santerre, por su lado, sería estudiante de la Universidad Nacional del Sur (UNS), aunque no está confirmado. La institución tampoco salió a desmentir públicamente la información.
Vecinos de Bahía Blanca comentaron a Clarín que el escrache por redes sociales hacia los dos hizo que tanto ellos como sus familiares cerraran o pusieran en privados sus perfiles.
La fiscal Marina Lara es quien está a cargo de la investigación. El martes, la Municipalidad de Bahía Blanca se presentó como particular damnificado ante la Justicia.

El intendente Federico Susbielles lo hizo público: “Aquí en Bahía nos cuidamos y protegemos como comunidad, y los animales también merecen ese respeto y esa protección. Por eso el maltrato animal no puede ser nunca naturalizado ni considerado una conducta «aceptable»”.
Y añadió: “Por eso, cuando el Estado no fija una posición clara frente a un hecho como el que ocurrió, corre el riesgo de transmitir un mensaje de indiferencia”.
Fuentes de la investigación señalaron a Clarín que ahora están siendo investigados y que se están recabando declaraciones testimoniales de testigos presenciales y recopilando material fílmico de las cámaras de seguridad públicas y privadas. Luego serán citados a indagatoria.
Las mismas fuentes destacaron que este hecho es una infracción a la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre y Código Rural (en ámbito provincial), por lo que el máximo de pena es de 2 años.
El martes se hicieron allanamientos en los domicilios que tienen ambos en Bahía Blanca y en Huanguelén. Allí se secuestraron sus celulares que serán objeto de pericias informáticas. El cuerpo de la nutria no apareció.
Clarín pudo saber que este miércoles a las 17 se convoca a una marcha frente a la Municipalidad de Bahía Blanca para “pedir respeto, protección y justicia para el coipo y para todos los animales que sufren abandono, violencia y maltrato”.
Este jueves se votará en el Concejo Deliberante de Bahía Blanca si se declarará personas no gratas de la ciudad a Bautista Bravo e Imanol Santerre.
“Lejos de mostrar arrepentimiento, ellos mismos se grabaron mientras cometían el hecho y luego lo difundieron en sus redes sociales como si se tratara de una hazaña (…) Confiamos en que los concejales estarán a la altura de las circunstancias y comprenderán la importancia de no dejar pasar un hecho tan grave”, manifestó Fernando Peironi de Fundación Planeta Vivo en sus redes sociales.
MG

