En 1911, la expansión del Ferrocarril Central Midland, que tenía su cabecera en Puente Alsina originó algunas de las 16 localidades que actualmente componen el territorio matancero. Y gracias a la inauguración de la estación Rafael Castillo, comenzó a desarrollarse un poblado que, años más tarde, se convirtió en ciudad matancera.
Los inicios del poblado de Rafael Castillo
Nacida como poblado, es decir un territorio que carecía de límites precisos donde se conjugaron componentes físicos, espaciales y sociales, la localidad de Rafael Castillo comenzó a escribir su historia el 15 de mayo de 1911, con la donación de terrenos de un catamarqueño para la instalación de la estación. El propósito era darle salida a la producción agropecuaria local y para el transporte de pasajeros.
Según la Junta de Estudios Históricos de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), Rafael Castillo Barrionuevo, nacido en el actual departamento de Ancasti, provincia de Catamarca, fue una figura clave para el desarrollo de la localidad. También Ministro del Interior del presidente Manuel Quintana, Castillo adquirió un terreno que constaba de una superficie de 48,18 hectáreas en La Matanza que, ya para 1909, proyectaba su división y venta de lotes para establecer el poblado.
A través de un expediente municipal conservado en el Archivo Histórico Municipal, que data del 8 de abril de 1909, solicitó el trazado de las calles, que fue aprobado 28 días después. La tarea de Castillo para establecer el nuevo pueblo continuó con la escrituración de las calles que se pone en marcha en julio de 1914.


La llegada del Ferrocarril Midland
Las ventajas económicas de la existencia de una estación ferroviaria en territorio matancero eran claras. No solo aumentaba el valor de la tierra, también facilitaba el acceso a puntos remotos, como los terrenos que pertenecían a Rafael Castillo en aquel entonces. En este contexto, el Ferrocarril S.A. The Buenos Aires Midland Railway Compañía Limitada obtuvo de Castillo una superficie de 40.344 metros cuadrados. Esta propiedad se encuentra en el Fichero de Inscripción de dominio de compradores del año 1910.
El nombre de la estación en honor a “Rafael Castillo” también fue establecido en este lapso y estando el homenajeado en vida. La fecha de inauguración de la estación, 15 de mayo de 1911, se tomó como fecha fundacional y de aniversario de la localidad, tal como ocurrió con el poblado de Isidro Casanova, que comparte características fundacionales.


Primer loteo y primeros propietarios
Si bien no hay fecha exacta del primer loteo, desde la Junta de Estudios Históricos la ubican entre abril de 1909 y 1912. La fecha inicial proviene del pedido de trazado de calles para la venta y la fecha tope de la inscripción de dominio de la propiedad más antigua adquirida a Rafael Castillo. Consultados los registros de vendedores del Archivo de Geodesia, se encontró que Castillo realizó 20 ventas de terrenos entre 1912 y 1920.
Debido a que falleció un 31 de octubre de 1918 en Buenos Aires, las ventas realizadas con posterioridad fueron hechas sobre sucesión. Su mujer Sara Mercedes Martina y su hija, Sara Rudecinda María Castillo Liliedal continuaron vendiendo los lotes. Mientras tanto, el desarrollo constante gracias al trazado ferroviario impulsaron el poblado tanto económica como socialmente.
Urbanización del poblado
Para 1930, Rafael Castillo contaba con no más de 3.000 habitantes. El poblado seguía siendo una zona netamente rural, con gran variedad de establecimientos de granja, quintas, tambos y hornos de ladrillos. Fue hacia 1940 que comenzó un crecimiento poblacional sostenido, impulsado por la pavimentación de las primeras calles.


Para comienzos de la década del ’60, alcanzó los 6.000 habitantes y eventualmente, por medio de la Ley Provincial N° 8.252, promulgada el 18 de octubre de 1974, Rafael Castillo se convirtió en Ciudad.
Información: Junta de Estudios Históricos de La Matanza.



