Bajo sospechas de querer facilitar la exportación de hidrocarburos y el crecimiento poblacional en el territorio ocupado del Atlántico Sur, Reino Unido instalará un cable submarino de 2.000 kilómetros para su conectividad.
Según una investigación de elDiarioAr, Reino Unido está preparando las condiciones para que el territorio ocupado de las Islas Malvinas se encuentre óptimo de cara a proyectos de exportación de hidrocarburos, los cuales también requerirían más presencia poblacional.
Es debido a esto que el país invasor está realizando estudios de suelo con el fin de fortalecer las telecomunicaciones de las Islas mediante la instalación de un cable submarino de 2.000 km. que uniría a Uruguay con las Malvinas. Dicha instalación estima un costo de US$ 120 millones.
La investigación relata que movimientos de barcos entre Uruguay y Malvinas (pertenecientes a la empresa holandesa Fugro), coincidieron con el discurso malvinero de Javier Milei a fines de agosto. Cabe señalar que Fugro se encuentra sancionada por sus operaciones en Vaca Muerta y en Malvinas sin autorización.

Pero la coincidencia entre los estudios de suelo marítimo y el discurso de Milei no es la única en este esquema. El proyecto petrolero Sea Lion, integrado por las empresas Rockhopper Exploration (británica) y Navitas Petroleum (israelí), planea perforar 23 pozos submarinos a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas. Se espera que la primera extracción de crudo suceda en marzo de 2028.
Si bien tanto la empresa como el gobierno uruguayo negaron que el proyecto exista o se vincule con la extracción de hidrocarburos, una fuente del gobierno sostuvo que la presunta no vinculación de Fugro con el proyecto Sea Lion podría ser relativa.

