El Servicio Alimentario Escolar (SAE) alcanza diariamente a miles de estudiantes de General Rodríguez y constituye, además de una política alimentaria, una herramienta vinculada al derecho a la educación y al desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes.
La directora del SAE, Ana Romero, explicó que actualmente 81 instituciones educativas del distrito reciben el servicio de desayuno y merienda, mientras que 43 cuentan con servicio de comedor. En total, 24.812 estudiantes tienen garantizado diariamente el desayuno o la merienda, de acuerdo con el turno al que concurren, y 12.077 acceden al servicio de comedor.
Romero remarcó que el objetivo del programa es garantizar el derecho a la alimentación y que la comida forma parte de las condiciones necesarias para que los estudiantes puedan desarrollarse y sostener su trayectoria educativa.
“El Servicio Alimentario Escolar es un programa pedagógico alimentario porque tiene que ver con lo nutricional y con lo que el niño, niña y adolescente necesita para su desarrollo y para su rendimiento escolar”, señaló.

Del plato preparado en la escuela a la vianda
Uno de los desafíos que atraviesa el sistema es que no todas las instituciones cuentan con las condiciones de infraestructura necesarias para cocinar dentro del establecimiento.
En algunas escuelas, por problemas de gas, infraestructura o falta de espacio físico, se implementa el sistema de “listo consumo”, mediante el cual el proveedor entrega la vianda preparada. En otros casos se desarrolla un esquema de menú técnico, donde la propia escuela recibe los ingredientes y prepara la comida.
“Una vianda nunca va a reemplazar un plato de comida”, sostuvo Romero, quien destacó especialmente el trabajo de los auxiliares y cocineros que participan en la preparación y el servicio de los alimentos.
Actualmente, alrededor de 30 escuelas cuentan con condiciones para desarrollar el servicio de comedor con elaboración de alimentos, mientras que otras instituciones dependen de modalidades alternativas. El objetivo planteado por el SAE es que todas las escuelas que tengan cupo de comedor puedan avanzar hacia el menú al plato.
Una política que busca recuperar el comedor escolar
Romero explicó que desde 2022 se viene trabajando para recuperar el funcionamiento de cocinas que habían quedado inactivas durante la pandemia y para resolver problemas de infraestructura y falta de personal.
En ese proceso, también se incorporaron al servicio de cena establecimientos secundarios que compartían edificio con escuelas primarias y que cuentan con matrícula en el turno vespertino.
“Cuando comencé a trabajar en el SAE, en 2022, el objetivo era que todas las escuelas que todavía estaban frenadas porque volvíamos de la pandemia pudieran recuperar el servicio”, explicó.
El trabajo se realiza en articulación con el Consejo Escolar, la Provincia y el Municipio, con presencia territorial y seguimiento de las necesidades de cada institución.
Menús especiales para estudiantes con patologías
Otro de los avances señalados por la directora del SAE es la incorporación de menús específicos para estudiantes que necesitan una alimentación particular.
Los alumnos con celiaquía, intolerancia a la lactosa o diabetes, entre otras patologías contempladas, pueden acceder a alimentos adecuados a sus necesidades y compartir el momento de la comida con sus compañeros.
“Hoy el niño se puede sentar a comer junto con sus pares, pero con el alimento que necesita específicamente”, explicó Romero.
La política apunta a evitar que una condición de salud se convierta en un motivo de exclusión del comedor escolar.
El servicio también contempla mecanismos de supervisión sobre los alimentos y los proveedores. Desde el SAE se controla el transporte, los equipos de frío, las condiciones de almacenamiento y la correcta conservación de la mercadería.
“Estamos abiertos al directivo, al personal auxiliar”, explicó, y señaló que ante cualquier observación se acciona rápidamente.
La oficina del SAE también recibe consultas y reclamos de padres, madres, abuelos y otros integrantes de la comunidad educativa que consideren necesario informar una situación vinculada al servicio alimentario.
En un contexto donde el comedor escolar adquiere un peso cada vez mayor para muchas familias, el desafío planteado por el distrito es que el acceso a una alimentación adecuada no sea entendido como una asistencia, sino como un derecho que el Estado debe garantizar dentro de la escuela.



