SÁENZ PEÑA (Agencia) Eran las 6.30 de este sábado y en el barrio Matadero de Sáenz Peña la rutina de siempre —salir temprano, moto, casa a trabajo— se transformó en una pesadilla en cuestión de segundos.
Un hombre de 54 años, empleado de una estación de servicio ubicada sobre colectora sur y calle 20, se dirigía a cumplir su turno cuando otro individuo lo interceptó. Lo amenazó con un arma blanca. Quería la moto perp el trabajador no se la entregó, y esa resistencia le costó una puñalada en pleno rostro, con una herida que comprometió gravemente uno de sus ojos.
Corrió al hospital con la cara ensangrentada
El agresor, apenas consumó el ataque, escapó del lugar. La víctima, con la herida abierta y sangrando, se las ingenió para llegar hasta la guardia del hospital 4 de Junio. Ahí, los médicos entendieron enseguida que la situación superaba lo que podían resolver en Sáenz Peña: había que salvarle el ojo, y para eso hacía falta el Perrando.
Fue derivado de urgencia a Resistencia, donde permanece internado mientras los especialistas evalúan el alcance real de la lesión.
Lo encontraron escondido en el monte
Mientras el trabajador luchaba por no perder la visión, la Policía ya estaba detrás del atacante. El operativo fue rápido: horas después del hecho, dieron con un hombre de 37 años que se escondía en una zona boscosa cercana.
No era un desconocido para la Justicia. Tiene antecedentes policiales extensos, y esta vez la causa que le espera viene con una carátula pesada: las lesiones que provocó son de gravedad, y eso agrava considerablemente su situación procesal cuando tenga que sentarse frente al fiscal.



