Desde el área de Hidrología del complejo hidroeléctrico señalaron que la creciente es propia de la época, aunque remarcaron que la situación es dinámica y puede modificarse de acuerdo con las lluvias que se registren en la cuenca. También alertaron sobre el impacto que podría tener el fenómeno de El Niño en los próximos meses.
El jefe del área de Hidrología de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, Guillermo Collazos, aseguró que el comportamiento del río Uruguay continúa siendo monitoreado de manera permanente y advirtió que el nivel del agua podría seguir aumentando en función de las precipitaciones que se registren en la cuenca.
«Estamos transitando una crecida ordinaria del río Uruguay, frecuente. Es una crecida invernal, típica de esta época y la expectativa es que en los próximos días no lleguemos a niveles de evacuación, pero siempre es recomendable mantenerse informado a través de los canales oficiales», explicó el especialista.
Collazos remarcó que la evolución del río depende directamente de las lluvias y que el escenario puede cambiar rápidamente.
«La situación va cambiando, es dinámica y de un día al otro puede haber actualizaciones o cambios porque estamos en un sistema natural que responde a las lluvias», señaló.
En los últimos días, el río Uruguay experimentó un importante incremento de su caudal. Aguas abajo de Salto Grande el nivel creció cerca de cuatro metros en apenas diez días, aunque en las jornadas más recientes se mantuvo relativamente estable gracias a las maniobras de regulación realizadas desde el complejo hidroeléctrico.
Mientras tanto, distintas localidades ribereñas permanecen en estado de vigilancia. En Corrientes ya comenzaron las primeras evacuaciones preventivas y en ciudades como Colón y Paysandú se mantiene un seguimiento constante de la evolución del río para actuar rápidamente en caso de ser necesario.
El Niño podría agravar el panorama hacia fin de año
El responsable de Hidrología también se refirió al fenómeno de El Niño, cuyo desarrollo se espera para los próximos meses.
«Hace meses venimos anunciando un fenómeno de El Niño de intensidad muy fuerte. Su máxima intensidad se espera entre octubre y enero», indicó.
No obstante, aclaró que la creciente actual responde principalmente a las lluvias invernales y que todavía tiene una relación débil con ese fenómeno climático.
Sin embargo, advirtió que durante la primavera y el verano podrían producirse nuevas crecidas de mayor magnitud, con un impacto mucho más importante sobre las poblaciones ribereñas.
Además, el aumento de las lluvias y de las temperaturas previsto para los próximos meses también podría favorecer la proliferación del mosquito Aedes aegypti, incrementando el riesgo de circulación del dengue en la región. Fuente: Diario UNO



