Tras confirmarse que el hallazgo del cuerpo de Joaquín Abregú en el barrio San Salvador se trató de un homicidio, la Justicia ordenó la aprehensión urgente de la expareja de su madre fallecida. El sospechoso, de 58 años, mantenía una vieja disputa territorial con el militante y estudiante de Abogacía, quien además sospechaba que este intentaba envenenarlo de forma paulatina
La conmoción se apoderó de la zona conocida como las «Cinco Esquinas», en las cercanías de la avenida Teresa de Mastellone, tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Joaquín Ezequiel Abregú, de 39 años. El descubrimiento ocurrió alrededor de las 11 de la mañana del viernes, cuando familiares ingresaron a una carpa situada en la parte techada del patio trasero de la propiedad ubicada sobre la calle Concejal Hernández al 1067. En esa estructura provisoria residía el muchacho desde el fallecimiento de su madre durante la pandemia, compartiendo el lote con la familia de su hermana y con la expareja de su progenitora.
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El escenario inicial presentó indicios de extrema gravedad: el cuerpo se encontraba con un alambre sujeto alrededor del cuello con claras señales de ahorcamiento. Aunque en las primeras horas circularon diversas hipótesis sobre lo ocurrido, las pericias técnicas de la Policía Científica descartaron rápidamente la posibilidad de un suicidio debido al patrón del lazo utilizado, la imposibilidad mecánica de autoagresión y la preservación de evidencias en el lugar. Asimismo, la ausencia de faltantes y la falta de violencia en los ingresos a la finca descartaron la hipótesis de un robo y orientaron la investigación hacia el entorno de convivencia.
La causa fue caratulada bajo la figura de «Homicidio agravado por alevosía», quedando radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 10 del Departamento Judicial Moreno – General Rodríguez, con la intervención de la Comisaría 1° y la DDI local.

A partir del relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas, sumado a la recolección de testimonios, la fiscalía dispuso la aprehensión en urgencia de Jorge Claudio Craboledda, de 58 años, como presunto autor material del crimen. Craboledda era la expareja de la madre fallecida de Joaquín y habitaba en la casa principal del mismo predio.
Conflictos por el terreno y sospechas de envenenamiento
Las indagaciones policiales y judiciales sacaron a la luz una tensa convivencia atravesada por reclamos patrimoniales de vieja data. Craboledda cuestionaba la validez de una cesión de derechos sobre la porción del terreno que habitaba Abregú.

Sin embargo, el dato más revelador surgió de las declaraciones testimoniales brindadas por la hermana de la víctima, Romina, y su sobrino, Aiden. Ambos relataron que, desde hacía seis o siete meses, Joaquín sospechaba que Craboledda le suministraba sustancias desconocidas o tóxicas en sus comidas y bebidas de forma deliberada. Según explicaron, cada vez que consumía alimentos preparados por el hombre de 58 años, sufría descompensaciones caracterizadas por mareos, sudoración, desorientación y dificultad para respirar.
A raíz de esta situación, la víctima se encontraba redactando un escrito con el asesoramiento de un docente de la carrera de Derecho de la UNPAZ con la intención de radicar una denuncia penal formal contra Craboledda.

En la inspección del lugar del hecho, peritos de la Policía Científica secuestraron elementos clave para la causa: dos fragmentos de alambre, un alicate, un cuchillo monofilo con funda, una trincheta, un machete N° 3, un teléfono celular Motorola encendido, colillas de cigarrillos y muestras para cotejo de ADN.
En paralelo, personal del Gabinete de Delitos Federales procedió al secuestro de cuatro computadoras pertenecientes a Joaquín. Con la anuencia de la familia, las autoridades abrieron los dispositivos informáticos y hallaron documentación redactada por la víctima que coincidía plenamente con los testimonios sobre las disputas territoriales y las sospechas de envenenamiento, lo que terminó de consolidar la orden de detención sobre el único acusado.
El perfil de la víctima: militancia, estudio y trabajo
Abregú era una figura ampliamente conocida en el ámbito comunitario y político local. Con más de 12 años de trayectoria en diversos espacios de General Rodríguez, formó parte del ARI, sectores del peronismo e instancias iniciales de La Libertad Avanza, llegando a ocupar el tercer lugar en la lista de candidatos a concejales en las elecciones de 2021.

En el plano personal, alternaba sus jornadas laborales trabajando como repartidor en bicicleta con sus estudios universitarios, ya que cursaba la carrera de Abogacía en la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ).



