En el marco del nuevo aumento del boleto de colectivo que representó otro golpe al bolsillo, vecinos de La Matanza expresaron su descontento con las condiciones bajo las que se viaja diariamente. ”No es que se aumenta para estar mejor, es un desastre, tanto en el tren como en el colectivo”, señaló una usuaria.
La frecuencia y las reiteradas subas son consideradas insostenibles y producen tanto incertidumbre como indignación en los pasajeros. «Es un desastre, yo tomo tres colectivos. Ya no quiero sacar cuentas, es una vergüenza, no piensan en las personas que viajamos, que trabajamos todos los días», agregó.
En diálogo con Radio Universidad, una vecina de Ramos Mejía aseguró no saber la razón de tanto aumento y que los trabajadores “no dan más. No se puede sostener, si los sueldos no aumentan”.

Las condiciones que profundizan el impacto de la crisis en el transporte
Las dificultades para viajar son más amplias al considerar varios aspectos con los que cotidianamente se encuentran los pasajeros. En primer lugar, la reducción de la frecuencia en los recorridos que ha producido desestabilización en los trabajadores tuvo su máxima expresión en las filas excesivamente largas.
En relación a este punto, las cámaras empresarias anunciaron que se trabaja en la regularización del recorrido de las líneas tras la normalización de los subsidios. “A efectos de disminuir esta situación, nos comprometemos a darle continuidad a esta mesa de diálogo dejando en claro el compromiso de las empresas de normalizar los servicios”, comunicó la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor.
En segundo lugar, las condiciones en las cuales se encuentran los medios de transporte fueron señaladas como un agravante del conflicto. Los usuarios denunciaron deficiencias en la infraestructura de los medios de transporte y consideraron que “el servicio es cada vez peor”.
A este nuevo aumento, se suman incrementos fijados para otros servicios esenciales: agua, luz, gas, telecomunicaciones y medicina prepaga, con porcentajes que rondan el tres por ciento.



