Desde el Sistema Integrado de Salud Pública de Tandil advierten sobre las consecuencias del uso de productos dermatológicos de venta libre, sin la supervisión de adultos ni profesionales de la salud.
La Dra. Gabriela Benítez, dermatóloga pediátrica del Hospital de Niños Dr. Debilio Blanco Villegas, se refirió a este fenómeno que pasa desapercibido en muchas oportunidades: niñas (en menor medida, niños) que consumen contenidos en TikTok e Instagram, aplicando productos que no son adecuados para su edad.
«La mayoría de las veces están muy a mano porque se trata de ingredientes que hay en todas las casas, como azúcar, café, limón, harina o miel. En algunos tutoriales, les ofrecen un «paso a paso» para limpiezas naturales que aparentan ser inofensivas pero que pueden traer aparejadas consecuencias irreparables. Natural no es sinónimo de seguro», destaca la médica.
Por citar algunos ejemplos, el limón es fotosensibilizante. El azúcar y el café generan microabrasiones en una piel que aún está en desarrollo. Cuando una niña de 6 ó 7 años se exfolia todos los días siguiendo un reel, se altera la barrera cutánea, se barren los nutrientes, aparecen lesiones y algunas de ellas son de difícil recuperación o directamente irreversibles.
Las consultas por dermatitis, eczemas e hiperpigmentación en pacientes pediátricos han aumentado en el último tiempo. Los casos tienen un denominador común: niñas que miran contenidos en redes sociales y utilizan productos que encuentran al alcance de la mano, sin supervisión adulta.
«A este panorama hay que agregar otra cuestión: la presencia en góndolas de productos industrializados y máscaras faciales que modifican el pH de la piel de manera innecesaria. Muchos de estos productos están dermatológicamente testeados pero el hecho de que sean de venta libre no los hace aptos para todo tipo de pieles», señala Benítez.
QUE NECESITA LA PIEL DE UN NIÑO
«En pacientes pediátricos, alcanza con el uso de un buen fotoprotector y el lavado de cara con un jabón sin detergente. Si se quiere sumar una crema humectante acorde a la edad y al tipo de piel, se consulta antes a un dermatólogo. Una exfoliación, por ejemplo, puede realizarse en pacientes adolescentes con indicación específica y previa consulta profesional. En ningún caso de manera diaria y nunca en niñas pequeñas.
El cuidado de la piel de nuestros hijos e hijas requiere los mismos criterios que cualquier otro aspecto de su crianza: atención, límites y acompañamiento adulto. Los límites también son una forma de cuidar», concluye la especialista.



