La Guerra Civil Española terminó hace casi nueve décadas, pero en Castelldefels todavía quedan vestigios capaces de provocar un susto mayúsculo. Un ciudadano que se encontraba en el macizo del Garraf este miércoles ha localizado en mitad de la montaña un objeto que parecía pertenecer a otra época y ha decidido hacer lo correcto: avisar a los Mossos d’Esquadra. La decisión del excursionista ha evitado que una pieza de artillería de 65 milímetros, que todavía conservaba carga explosiva, pudiera acabar manipulada accidentalmente y provocando una detonición que podría haber acarreado graves consecuencias.
Tras evaluar la situación, los artificieros han procedido finalmente a destruir el artefacto de forma controlada y segura. Los Mossos han recordado que, ante cualquier hallazgo de estas características, no se debe tocar ni mover el objeto y hay que avisar inmediatamente al 112. La munición de guerra sin explotar —conocida como UXO— puede conservar sus propiedades explosivas durante décadas. La propia policía catalana ha advertido de que en Catalunya todavía aparecen cada año numerosos artefactos de este tipo, todos muy peligrosos.
El proyectil con carga de la Guerra Civil encontrado este miércoles en Castelldefels
Mossos d’Esquadra
Lo ocurrido este miércoles en el Garraf adquiere una dimensión especial porque Castelldefels lleva décadas sacando a la luz restos de armamento militar ocultos en su término municipal. De hecho, existen un copioso registro oficial de hallazgos anteriores, que no para de crecer año tras año..
Uno de los hallazgos más notables se remonta a junio de 2002, cuando consta la recuperación en Castelldefels de una granada de mortero. El dato aparece incluso en documentación del Senado que recoge las actuaciones de recuperación de artefactos explosivos realizadas en distintos puntos de España.
Un año fructífero
En 2022 se recuperaron en Castelldefels una granada de mortero, en la avenida 305, y cuatro proyectiles cerca del Turó del Fatxó,
Pero los hallazgos han sido una constante y se han repetido con fuerza dos décadas después. Por ejemplo. en octubre y noviembre de 2022, con apenas unos días de diferencia aparecieron cuatro proyectiles de mortero en una zona boscosa de la ciudad, cerca del Turó del Fanxó. Dos fueron de las bombas fueron encontradas el 31 de octubre después del aviso de unos vecinos y las otros dos se localizaron pocos días después. En ambos casos, los Mossos d’Esquadra se hicieron cargo de las piezas y activaron un equipo de los TEDAX para su inspección y desactivación.
Las piezas recuperadas en 2022 estaban completamente oxidadas y, tras una somera inspección, se concluyó que correspondían a armamento de la Guerra Civil. No obstante, una hipótesis recogida entonces por el Ayuntamiento de Castelldefels plantó que los proyectiles podían haber sido abandonadas deliberadamente décadas atrás.
La teoría
El Ayuntamiento de >Castelldefels sospecja que algunos de los proyectiles encontrados en los últimos años podrían haber sido abandonados de forma deliberada con posterioridad al fin de la guerra y no hace demasiadas décadas
Pero hay un dato todavía más llamativo: este mismo año Castelldefels ya había protagonizado otro episodio prácticamente idéntico. En abril, durante unas obras de excavación en la avenida 305, unos trabajadores encontraron un artefacto que resultó ser una antigua granada de mortero utilizada durante la Guerra Civil. Los TEDAX acudieron al lugar y retiraron el explosivo siguiendo el protocolo de seguridad.
Con este historial a las espaldas, no se pude decir que el proyectil localizado el miércoles en el Garraf sea una rareza aislada, si no más bien el último capítulo de una cadena de hallazgos que continúa más de 87 años después de que callaran las armas el 1 de abril de 1939.
Un polvorín en el Garraf
Una bomba en el paseo de les Botigues de Sitges
La sucesión de hallazgos resulta todavía más llamativa si se centra la mirada al entorno inmediato del Parc del Garraf. El pasado mes de mayo de 2026, unos operarios que trabajaban en el paseo de les Botigues de Sitges, prácticamente en el límite con Castelldefels, encontraron otra granada de mortero mientras realizaban obras en la acera. El artefacto medía unos 30 centímetros y fue retirado por los especialistas de los Mossos, que posteriormente lo hicieron explosionar de manera controlada en una cantera.
La munición guerracivilista olvidada no es una exclusiva de Castelldefels. En los últimos años han aparecido también artefactos de la contienda en diferentes puntos del Baix Llobregat. Uno de los casos más sorprendentes ocurrió en Cornellà en febrero de 2022. Un vecino encontró una bomba durante un paseo por la montaña y, en lugar de avisar a la policía, decidió llevársela a casa. Los Mossos recibieron el aviso cuando el artefacto ya estaba dentro de su domicilio y tuvieron que movilizar a los TEDAX para neutralizarlo. Durante varias horas, el edificio y su entorno estuvieron expuestos a un riesgo innecesario.
Cuatro meses después, en Esplugues, una máquina excavadora sacó de la tierra otro proyectil de artillería de la Guerra Civil. El artefacto, de unos 70-75 milímetros, todavía conservaba carga explosiva, por lo que también fue necesaria la intervención de los artificieros de los Mossos. El contexto histórico explica en parte este hallazgo. Esplugues fue uno de los puntos estratégicos de la defensa republicana de Barcelona y en 1939 se convirtió en escenario de los combates vinculados al avance de las tropas franquistas hacia la capital.
La imprudencia
Un vecino de Cornellà encontró una bomba durante un paseo por la montaña y, en lugar de avisar a la policía, decidió llevársela a casa. Durante varias horas, el edificio y su entorno estuvieron expuestos a un riesgo innecesario mientras los TEDAX la desactivaban
También en Gavà, en octubre de 2022, los TEDAX tuvieron que neutralizar una granada localizada en una zona boscosa junto a la carretera BV-2041, en dirección a Begues. Y aquel otoño -y en general todo el año 2022- resultó especialmente fructífero en la recuperación de munición de la Guerra Civil, pues además de los casos mencionados en la comarca, los mossos también desactivaron otro artefacto en Mediona (Alt Penedès).
La explicación a tanto proyectil perdido hay que buscarla en la propia historia militar del territorio. Durante la Guerra Civil, las montañas del entorno del Garraf y todo el territorio metropolitano del Baix Llobregat formaban parte del espacio estratégico de aproximación y defensa de Barcelona. A ello se sumó posteriormente el abandono de material militar y la utilización de determinadas zonas para prácticas y ejercicios.
El origen
La explicación a tanto proyectil perdido hay que buscarla en la propia historia militar, pues durante la Guerra Civil, el macizo del Garraf y el Baix Llobregat formaban parte del espacio estratégico de aproximación y defensa de Barcelona.
Especialistas e historiadores locales han señalado que algunos de los proyectiles encontrados recientemente en Castelldefels podrían incluso proceder de material militar utilizado con posterioridad a la Guerra Civil. En el caso de las granadas localizadas en 2022, diferentes investigadores locales han apuntado a que se trata de modelos armamentísticos Valero de 50 milímetros, aunque la identificación concreta depende de cada pieza.
Los Mossos insisten en que un artefacto oxidado no significa necesariamente que sea inofensivo. La munición que no llegó a detonar puede conservar material explosivo durante muchas décadas. Por eso, ante cualquier objeto sospechoso, la recomendación es inequívoca: no tocarlo, no trasladarlo, alejarse y llamar al 112.



