
Barcelona
Un hombre de 44 años y nacionalidad serbia fue tiroteado este martes pocos minutos antes de las cuatro de la tarde, cuando almorzaba con su pareja y su bebé, en la terraza del bar Kibo Brunch, en el 279 del paseo de Taulat de Barcelona, en el corazón de Diagonal Mar. El hombre permanece hospitalizado en estado crítico, mientras que una transeúnte fue herida, levemente, apenas una rascada, por una bala perdida.
Los testigos hablaron de al menos dos pistoleros, que algunos aseguraron que iban con el rostro cubierto y que se acercaron directamente a la mesa en la que se encontraba la víctima. La víctima quedó tendida en el suelo con varios impactos de bala, algunos en el cuello.
La víctima, un serbio de 44 años, estaba comiendo con su mujer y su bebé cuando recibió los disparos
El sonido de los disparos alertó a numerosos vecinos del edificio que hay justo encima del establecimiento y que se asomaron a los balcones y las ventanas para ver qué había sucedido. Algunos llamaron al 112 solicitando la presencia de ambulancias y policías. Otros, como una mujer con nociones en primeros auxilios, descendió veloz a la calle a ayudar a la víctima, llegando incluso a taponar las heridas en el cuello, por las que el hombre perdía una gran cantidad de sangre.
Las patrullas de la Guardia Urbana de la cercana comisaría de Sant Martí no tardaron en llegar, también las de los Mossos d’Esquadra del distrito y las ambulancias, que lograron estabilizar a la víctima y trasladarla al hospital del Mar, donde permanece crítico en cuidados intensivos.
El grupo de homicidios y la policía científica se desplazaron al lugar del tiroteo. Junto a la mesa que ocupaban la víctima y su pareja, quedaron prácticamente intactos un par de bocadillos y unos refrescos de cola servidos en vaso largo y con cubitos de hielo. En el suelo, además de unas chanclas de verano y unas gafas de sol, los investigadores se esmeraron en la recogida de vainas de bala, pruebas e indicios.
Otros investigadores iniciaron la labor de tomar declaración a los testigos, a la acompañante de la víctima, los trabajadores del restaurante y los vecinos y transeúntes que presenciaron el intento de ejecución. Un vecino del edificio relató a este diario cómo escuchó el sonido de los cinco disparos y que pensó que se trataba de petardos. Al asomarse al balcón, pudo ver a la víctima tendida en el suelo, sobre un gran charco de sangre y cómo llegaban los primeros servicios de emergencias médicas que le atendieron.
Esa esquina de Taulat con Selva de Mar es un camino habitual para ir hasta la playa y es especialmente transitada por la gran amplitud de sus aceras y la presencia de terrazas y más este martes que lucía un agradable sol de primavera. De ahí que fueron numerosos los testigos a los que los investigadores pudieron interrogar. Algunos señalaron que fueron dos los pistoleros y que huyeron en direcciones opuestas y que uno parecía que se había desprendido de algo. Los investigadores echaron mano de un detector de metales con el que barrieron las inmediaciones del parque de Diagonal Mar en busca armas de fuego.
En cuanto a los motivos, este martes por la noche no se habían producido detenciones y los investigadores trabajan a destajo. Barcelona ya ha sido escenario de la guerra que protagonizan dos organizaciones criminales serbias, los Skaljari y los Kavac, que ya suman dos muertos en estas calles.

Escribe y cuenta historias de la mala vida desde que empezó en el oficio del periodismo, desde los tiempos del fax. Autora de ‘Desmontando el crimen perfecto’. Convive con dos perros, Simón y Lola; y con todo por aprender



