El presidente del Pincha fue al campo de juego después del 3-1 ante Rosario Central y cuestionó duramente al árbitro Darío Herrera.
La bronca de Estudiantes por la derrota ante Rosario Central no terminó con el pitazo final. Después del 3-1 en Santiago del Estero, Juan Sebastián Verón bajó al campo de juego y fue directamente a increpar a Darío Herrera, en medio de un cierre escandaloso de la Supercopa Internacional.
Según trascendió, el presidente del Pincha le recriminó al árbitro distintas decisiones tomadas durante el encuentro y, especialmente, el penal sancionado a favor de Rosario Central que Ángel Di María convirtió para poner el 2-1.
“Toda tuya, ladrón”, habría lanzado Verón durante el fuerte cruce con Herrera. El dirigente también cuestionó la actuación arbitral en declaraciones posteriores y apuntó contra lo que consideró una serie de decisiones perjudiciales para el equipo platense.

La principal controversia se produjo sobre el cierre del primer tiempo, cuando Enzo Copetti cayó dentro del área tras un contacto con Leandro González Pírez. El VAR llamó a Herrera para revisar la acción y el árbitro terminó sancionando la pena máxima que Di María transformó en gol.
Verón también apuntó contra el operativo
El presidente de Estudiantes también manifestó su enojo por el operativo dispuesto para el traslado de los hinchas del Pincha hacia Santiago del Estero.
“La impunidad que manejan para robarte es increíble”, expresó Verón al referirse al contexto que rodeó a la final. También calificó lo ocurrido como “una puesta en escena ridícula”.
El reclamo estuvo relacionado con las demoras que sufrieron los 35 micros de hinchas de Estudiantes durante el operativo de ingreso y traslado hacia el estadio Madre de Ciudades.
Un final con incidentes
La tensión también se trasladó al campo de juego después del tercer gol de Rosario Central. Julián Fernández marcó el 3-1 en el descuento, cuando Fernando Muslera había ido al área rival, y el festejo derivó en una pelea generalizada entre futbolistas de ambos equipos.
Hubo empujones, golpes y corridas tanto dentro del campo como en el túnel de acceso a los vestuarios.
En ese contexto, el partido tuvo un cierre caótico y dejó a Estudiantes con una fuerte bronca por el arbitraje, además de perder la posibilidad de sumar otro título a su historia.

