Santiago Duca, de 35 años, era papá de dos nenas chiquitas y un fanático de los fierros. En eso se encontraba este sábado, poco antes de las 18.30, en las playas de Necochea, cuando sufrió un accidente mientras probaba un jeep con motor Chevrolet que había armado y perdió la vida.
Su prematura y trágica muerte conmocionó a su familia y al numeroso núcleo de amigos que lo rodeaba. En la mayoría de las despedidas había una contundente coincidencia en que se trataba de «una excelente persona«.
«Santi, hacele una jaula amigo«. Ese era uno de los mensajes más repetidos en las redes sociales, en sus posteos con sus piruetas en los médanos y la costa a bordo de su inmaculado jeep rojo, con motor Honda K24 de 400 caballos de fuerza y sin jaula antivuelco.

El jeep blanco en el que se accidentó, y que había armado para un ferretero, sí tenía la barra de protección, pero el impacto fue letal.
Sus amigos, que lo acompañaban en otros tres vehículos preparados para andar en la arena, llamaron de inmediato a los servicios de emergencia apenas volcó.
«Le hicimos maniobras de RCP (resucitación cardiopulmonar) con personal de Defensa Civil cuando llegamos al lugar. Luego fuimos abriendo camino a la ambulancia con policías y agentes de tránsito para trasladarlo al hospital, pero llegó sin vida», contó a Clarín el director de Defensa Civil de Necochea, Augusto Fulton.

Respecto de las causas, las fuentes consultadas por este diario señalaron que «no se sabe qué es lo que sucedió, por qué se chocó las piedras y volcó» en la orilla del mar.
Lo que sí se sabe es que iba a una velocidad muy alta (calculan que a más de 120 kilómetros por hora) cuando se produjo la tragedia.

Duca salió despedido y sufrió múltiples golpes y fracturas, entre ellas una expuesta en una pierna y un traumatismo severo de tórax.
Todo sucedió al sur de Necochea, en una zona conocida como el Paso del Arroyo, pasando Punta Negra y cinco kilómetros después de los once molinos eólicos que se pusieron en marcha en febrero de 2020.

Cerca de allí naufragó, en medio de un temporal, el buque inglés Westbury el 1 de abril de 1924 cuando navegaba hacia Bahía Blanca desde Río Grande del Sur (Brasil) y quedó encallado en la costa.
Quién era Santiago Duca
Duca tenía dos hijas, una de 5 años y la otra de apenas 20 meses. Trabajaba en el sector lubricentro de una estación de servicio ubicada en la esquina de la avenida 59 y la calle 70.

La víctima era un apasionado de los fierros y así quedó registro en Facebook, Instagram y TikTok, donde el mecánico de jeeps se definía con una broma en su bio: «Hago lo que me gusta y lo que no también, pero le cobro más caro!!«.
Desde la Agrupación Necochense 4×4 lo despidieron «con profundo dolor» y aseguraron que «su pasión por los jeeps lo acompañó siempre, dejando una huella imborrable«.
«Acompañamos de todo corazón a su familia, amigos y seres queridos en este momento de inmenso dolor, deseándoles fuerza y consuelo. Que encuentren paz en los recuerdos y en el cariño de quienes lo conocieron. Siempre estará presente en nuestros recuerdos«, completaron.

Uno de sus amigos, Germán Jensen (63), lamentó lo ocurrido. «En la mañana había roto el cardan probándolo, lo arregló y volvió a la tarde a la playa. Se confió mucho. Yo siempre le decía que no tenía que subestimar la seguridad, que había que usar casco, cinturón de seguridad y ponerle jaula antivuelco», le dijo a Clarín.
El caso está a cargo de la UFI N° 1 de Necochea, a cargo del fiscal José Luis Cipolletti, aunque por estas horas lo está subrogando su colega Verónica Posse porque se encuentra de licencia por razones de salud.

«QEPD Santi! Te fuiste acelerando como te gustaba«, sostuvo en su adiós una amiga que, en medio del dolor, resumió el pensamiento de quienes lo conocieron.
EMJ

