El Gobierno argentino quedó a la espera de que el Vaticano defina si ratifica, ajusta o posterga el viaje de León XIV, previsto del 8 al 11 de noviembre. En paralelo, en Wall Street se calmó la suba de tasas y ahora preocupa el auge de la inteligencia artificial.
Tras conocerse el diagnóstico de cáncer de pulmón de León XIV, el Gobierno quedó otra vez a la espera de una definición del Vaticano sobre la visita a la Argentina. La Santa Sede, más preocupada por la salud del Pontífice que por sus actividades programadas, no comunicó cambios a los países de la región que aún planea visitar.
En la Casa Rosada no hay claridad sobre si el viaje se suspenderá o se postergará. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, reconoció anoche la posibilidad de una reprogramación, lo que abrió el interrogante de que el Papa llegue al país en pleno año electoral, un escenario que algunos dirigentes consideran complicado.
Las visitas papales en año electoral no responden a una regla escrita, pero en general los papas suelen evitarlas. Si bien no hay una política clara de Robert Prevost al respecto, en el oficialismo deslizan que en su corto papado no hay registros de visitas a países en la previa de sus elecciones presidenciales. Admiten que, más cerca de la campaña, la visita podría ser un factor negativo para el Gobierno, que ya este año enfrentó fuertes cuestionamientos de la Iglesia por temas sociales como jubilados, discapacidad y pobreza.
El Gobierno no esperaba que el nódulo fuera maligno y creía que no habría inconvenientes para que el Papa viajara. Hasta la mañana de ayer, los contactos con el Vaticano estaban convencidos de que vendría, aunque en ámbitos de especialistas advertían que el posoperatorio sería complicado. Las frases que se repetían en el oficialismo eran «no es una operación grave» y «no hay riesgo de que no venga».
La secuencia evidenció el desconcierto. La conferencia del vocero Adrián Ravier estaba fijada para las 16 y, hasta ese momento, la información que manejaba el Gobierno, transmitida por el vocero vaticano, era que la operación había sido un éxito y no alteraba la visita. Ravier habló con ese dato. Cerca de las 17 llegó el segundo parte, con la confirmación de la malignidad. Pese al impacto, la agenda oficial siguió su curso y la consigna fue esperar al Vaticano y mantener la cautela.
Los oncólogos suelen recomendar no volar durante tres semanas después de una cirugía de este tipo, un plazo que coincide con el margen del viaje. Así se abrieron las especulaciones sobre si podría volar, cuándo, y qué lugar ocuparía una eventual reprogramación en el calendario político electoral.
Milei le había expresado sus buenos deseos al Papa de cara a la operación, pero después del resultado se llamó a silencio, al igual que sus ministros. «Sería caranchear. Ya está, ya dijimos lo que había que decir sobre el tema», justificaron en Balcarce 50. «Se hará algún ajuste, pero sigue todo normal», le bajaron importancia en uno de los ministerios. Por lo bajo, admitieron: «Nadie va a decirlo, pero es un alivio», después de semanas de ruidos con la Iglesia y de un dato de pobreza que debilitó el argumento oficial.
Desde que se confirmó la visita, algunos en la Casa Rosada la vieron como un bálsamo político para cerrar el año antes de que arranque la campaña de 2027. Otros reconocieron que estaría atravesada por una lectura social negativa del país. Con la enfermedad del Papa, el Gobierno queda otra vez a merced de Roma: la orden es no adelantar nada. «Todas las comunicaciones las hicieron ellos. Por ahora lo único que tenemos es esto», dijo un funcionario. La incógnita es si el Vaticano ratifica, ajusta o posterga el viaje, y cuándo lo informa.
En los mercados, mientras tanto, en Wall Street se calmó la suba de las tasas de interés, que venía siendo una de las principales preocupaciones de los inversores. Con ese factor más tranquilo, cambió el centro de la atención y crece el temor por el auge de la inteligencia artificial y por lo que puede implicar para las bolsas. Los mercados de Estados Unidos son una referencia para las plazas de todo el mundo, incluida la Argentina.
El tema de Wall Street aparece en el resumen de los Diálogos de Wall Street del miércoles 14 de octubre de 2026. La visita papal a la Argentina está prevista del 8 al 11 de noviembre.



