El presidente Javier Milei participó este jueves del tradicional Tedeum por el Día de la Independencia en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, en una ceremonia que volvió a reunir a las principales autoridades del Gobierno.
Escoltado por el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, el mandatario recorrió a pie los metros que separan la Casa Rosada de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. En el trayecto se detuvo a acariciar a varios caballos del Regimiento de Granaderos.
Detrás, la plana completa de ministros y colaboradores, entre los que destacaban el asesor presidencial, Santiago Caputo, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. También el flamante vocero, Adrián Ravier, el secretario de Comunicación, Fabián Fernández, y la senadora Patricia Bullrich.
Asimismo, dieron asistencia los ministros Luis Caputo (Economía), Alejandra Monteoliva (Seguridad), Sandra Pettovello (Capital Humano), Mario Lugones (Salud), Carlos Presti (Defensa), Juan Bautista Mahiques (Justicia), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado).
Sin la asistencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel que continúa en Tucumán, el libertario ingresó a la catedral, se persignó ante el altar, saludó al alcalde porteño, Jorge Macri, y siguió de cerca la oración a cargo del arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva.
La plana completa de la administración libertaria escuchó la oración en la que la Iglesia llamó a dejar atrás “el individualismo” y la “mezquindad política”. “Escuchar es la actitud básica del que quiere pensar con amplitud y apertura”, resaltó el prelado, y agregó que la Argentina «necesita de todos, porque nadie es descartable” y pidió “respetar a los demás”, reconocer sus valores y “compadecerse de sus angustias”.
Al término de la homilía, retornó con su equipo a la Casa Rosada para encabezar la primera reunión de Gabinete sin Manuel Adorni y con Diego Santilli como ministro coordinador. Algo similar ocurrió el pasado 25 de mayo. El temario girará en torno a las reformas de la carta orgánica del BCRA, según pudo saber Ámbito.

La plana completa de la administración libertaria escuchó la oración en la que la Iglesia
Javier Milei y Jorge Macri, a los abrazos en el Tedeum
El presidente Javier Milei y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, mostraron este jueves que su relación mejoró e intercambiaron abrazos y felicitaciones en el marco del Tedeum por el Día de la Independencia.
En el mismo escenario, en la Catedral Metropolitana pero el 25 de mayo de 2025, Milei le había esquivado el saludo al mandatario porteño, a quien dejó pagando con la mano estirada. Más de un año después, este jueves se mostraron en sintonía y primero se saludaron afectuosamente al llegar Milei a la iglesia, y poco después el Presidente lo felicitó por el nacimiento de su hijo.
El jefe de Estado se acercó a Jorge Macri, que estaba acompañado de su esposa, la periodista Belén Ludueña, y de su pequeño hijo, Vito, y los felicitó afectuosamente por el bebé.
De esta forma, el jefe de Estado mostró públicamente que el vínculo con Jorge Macri está en otra frecuencia, tras el desaire del año pasado.
La visita de Milei a Tucumán
La participación en el Tedeum llega horas después de la vigilia que Milei encabezó en la Casa Histórica de Tucumán, donde pronunció un discurso transmitido por cadena nacional.
En ese mensaje, el Presidente sostuvo que la Argentina atraviesa una «segunda independencia» y defendió las reformas impulsadas por su gestión. «Nuestro Gobierno asumió un histórico compromiso: liberar al pueblo argentino de la tiranía del Estado omnipresente», afirmó.

Javier Milei y Victoria Villarruel estuvieron casi cara a cara pero ni se miraron en la Vigilia de la Independencia, en Tucumán.
Además, repasó los avances del Pacto de Mayo, firmado con 18 gobernadores en 2024, y aseguró que gran parte de los compromisos asumidos ya comenzaron a implementarse. Según sostuvo, el objetivo es continuar avanzando en reformas que permitan «liberar las fuerzas productivas» de las provincias.
Con el Tedeum, el Gobierno completará las actividades oficiales por un nuevo aniversario de la Independencia, en una jornada en la que la atención estará puesta tanto en el mensaje institucional de la Iglesia como en la continuidad del vínculo entre el Ejecutivo y los distintos actores políticos y sociales.

