El juez federal 2 de Morón, Jorge Ernesto Rodríguez, dictó la prisión preventiva para cuatro de los acusados por el triple crimen Morena Verdi (20), Brenda del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15), asesinada en septiembre de 2025 en Florencio Varela, y ordenó liberar por falta de pruebas a una quinta detenida.
De esta manera seguirán presos por el caso Ramiro Luis Mansur (52), Eugenia Magdalena del Valle Quispe Gallardo (19), Emilce Chieto (36) y David Alberto Godoy (44), mientras María Inés Olivera quedó inmediatamente en libertad, aunque seguirá vinculada a la investigación.
Todos ellos habían sido detenidos a principios de septiembre, excepto Godoy, quien ya estaba preso por otra causa en CABA, al momento de ser imputado por el triple crimen.
Para el juez, los imputados -estos más los otros 16 detenidos- formaban parte de una organización criminal dedicada principalmente al tráfico de drogas, con diferentes jerarquías y distribución de funciones, que operaba en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Para sostener la acusación, el magistrado valoró como pruebas las pericias sobre teléfonos celulares, el análisis de las comunicaciones, movimientos de dinero y transferencias bancarias, datos de billeteras virtuales, registros de vehículos, imágenes y testimoniales, entre otras tareas realizadas por la DDI La Matanza y la Policía Federal Argentina.
La resolución señaló que resultaba necesario que todos sus integrantes se conocieran entre sí o participaran de cada una de las maniobras, si no que cada uno efectuaba distintos aportes dentro del funcionamiento de la estructura.
En base a estos elementos, Mansur, Quispe Gallardo, Chieto y Godoy fueron procesados como coautores de los delitos de privación ilegal de la libertad coactiva agravada, reiterada; homicidio agravado, reiterado; y tráfico de estupefacientes en la modalidad de transporte con fines de comercialización, agravado por la intervención organizada de tres o más personas, delitos que concurren realmente entre sí.
Además, se les trabó un embargo por $1.000.000.000 sobre los bienes de cada uno de los procesados.
Para los investigadores, Mansur es el «NN Ramiro» que figuraban en el expediente judicial. De acuerdo a los testimonios, habría sido quien, luego de cometidos los homicidios, acercó hasta inmediaciones del barrio 1-11-14 ropa limpia a los acusados Matías Osorio (28), Tony Jansen Valverde Victoriano (20), alias “Pequeño J”; y David Gustavo Morales Huamani (36), apodado “El loco David”.

De acuerdo a la acusación, Mansur habría integrado la segunda línea de la organización, interviniendo en tareas logísticas vinculadas a los homicidios.
Por su parte, Chieto es la esposa del ya detenido Bernabé Jesús Mallón (42) y habría colaborador con la huida de Morales Humani -quien permanece prófugo-. Mientras que Quispe Gallardo sería «una mula» de la organización en el tráfico de drogas.
Además, esta joven había mantenido una relación sentimental con «Pequeño J», quien vivió con ella en su casa, donde se secuestró una carta de amor que la chica le dirigió a él.
El caso
Hace poco más de un mes se cumplió el primer año desde que el 19 de septiembre de 2025 Morena, Brenda y Lara fueron llevadas engañadas desde La Matanza -donde residían- hacia Florencio Varela, donde las secuestraron, asesinaron y enterrados en el fondo de una casa de la calle Chañar 702, en Villa Vatteone, donde fueron hallados cinco días después.
«Se las extraña un montón”, dijo a Clarín Antonio del Castillo, abuelo de las primeras dos víctimas, cuando al cumplirse el aniversario la familia realizó una serie de actividades para recodar a las chicas y exigir justicia.
Por el caso hay un total de 16 personas detenidas, la última en caer presa, el 13 de octubre pasado, fue Luis Alan Valverde Rodríguez (40), el tío paterno de «Pequeño J», el presunto líder de la banda.
Valverde Rodríguez, de nacionalidad peruana como casi todos los demás imputados, era conocido como «papa» o «Lima» y pesaba sobre él una orden de captura internacional.
Interpol lo detuvo en la capital de Perú, por lo que se inició un proceso de extradición que sea trasladado a la Argentina y quede a disposición de la justicia local, tal como ocurrió con su sobrino.

El sospechoso habría eludido varios controles policiales a partir de la utilización de una identidad falsa a nombre de Miguel Gerardo Celestino Timaná.
Por el triple crimen también están imputados y detenidos: Víctor Sotacuro Lázaro (41), Milagros Florencia Ibáñez (20), Maximiliano Andrés Parra (18), Iara Daniela Ibarra (19), Miguel Ángel Villanueva Silva (25), Mónica Débora Mujica (37), Celeste Magalí González Guerrero (28) y Ariel Jeremías Alexis Giménez (28).
Y para los investigadores, el móvil del hecho estaría vinculado a una venganza narco.
Esta pista se basa en que una de las víctimas habría estado vinculada al robo de estupefacientes a la banda liderada por “Pequeño J”.
Colaboró Emmanuel Dalbe.
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