El contexto del Mundial de Fútbol 2026 suele ser la excusa perfecta para descubrir puentes impensados entre naciones. Sin embargo, pocos registros son tan impactantes como el de Roberto Muñiz, un obrero y revolucionario que nació el 17 de julio de 1923 en General Villegas y que hoy descansa con máximos honores oficiales en el norte de África.De los talleres locales a la militancia y el exilio
Muñiz pasó sus primeros años en Villegas. Al terminar el secundario de artes y oficios, su destreza técnica le valió una beca de la escuela para trabajar en YPF en Comodoro Rivadavia. Tras cumplir con el servicio militar, se asentó en Remedios de Escalada (Lanús) para desempeñarse como obrero metalúrgico, una profesión que marcaría el destino de su vida.
Marcado por los ideales de justicia social del incipiente peronismo de 1945, su militancia fue virando fuertemente hacia la izquierda con el paso de los años, llegando incluso a fundar un partido político. Debido a sus profundas convicciones y a su enorme rigurosidad técnica como matricero, a fines de la década del 50 fue contactado por compañeros de militancia que lo invitaron a sumarse a una causa internacionalista: cruzar el océano para ayudar a fabricar armas para el frente de liberación argelino.
«Lo suyo fue vital para el triunfo de la revolución»

En una entrevista rescatada por los periodistas Daniel Miguez y Juan José Panno, se detalla cómo el rol de este villeguense fue estratégico en el conflicto armado contra el dominio colonial francés:
«Lo contactaron amigos de la militancia y lo invitaron, en su condición de matricero, a que fuera a ayudar a fabricar armas. Lo suyo fue vital para el triunfo de la revolución del 62, por eso aquí lo consideran un héroe nacional».
Su precisión técnica en la matricería —el diseño y fabricación de moldes para la producción en serie de piezas— permitió al Frente de Liberación Nacional (FLN) argelino optimizar sus propios recursos en la clandestinidad. Tras el triunfo revolucionario y la posterior independencia del país en 1962, Muñiz decidió quedarse. Se integró por completo a la sociedad argelina, formó una familia allí, tuvo un hijo y jamás dejó de militar en las filas del FLN.
El descanso de los grandes
Roberto Muñiz falleció el 12 de noviembre de 2022 a los 99 años, habiendo vivido casi un siglo entero entregado a sus ideales. Lejos de pasar al olvido, el gobierno argelino lo despidió con honores de Estado.
Hoy en día, sus restos descansan en el prestigioso cementerio de El Alia, en la capital del país. Es un lugar de enorme carga simbólica, ya que está reservado exclusivamente para las más grandes figuras de la historia, mandatarios y héroes nacionales del pueblo argelino.
Una porción de la historia de General Villegas que cruzó fronteras, desafió a un imperio y quedó grabada para siempre en la memoria de la libertad de otro pueblo.
Leído en: Diarios Argentinos (www.diariosargentinos.com.ar)
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