En Tanzania se dio un accidente increíble: una avión de safari chocó contra una cebra durante el despegue y minutos después tuvo que aterrizar de emergencia. En el vehículo viajaban treinta personas, veintiséis turistas y cuatro tripulantes.
El avión, un Embraer EMB-120 Brasilia operado por la compañía Sindbard Air, despegaba hacia Zanzíbar desde la pista Seronera, del Parque Nacional del Serengeti, cuando impactó contra el animal. En el aire, los pilotos notaron el desperfecto y tomaron la decisión de desviarse hacia el Aeropuerto Internacional de Kilimanjaro, que ofrecía una pista más larga y segura para el aterrizaje de emergencia.
Al llegar, los equipos de rescate rodearon el avión y cerraron el aeropuerto. Todos los pasajeros desembarcaron sanos y salvos, sin sufrir heridas. La cebra falleció tras el impacto.
El avión aterrizó con el tren retraído y arrastrando su panza a lo largo de la pista, tal como se puede ver en un video del momento que circuló en redes. Las autoridades iniciaron una investigación para aclarar las causas detalladas del accidente, que ocurrió el 4 de octubre.

¿Es común que haya cebras en Tanzania?
Tanzania alberga algunas de las poblaciones más importantes de cebras de llanura (Equus quagga) y el Serengeti concentra una de las mayores del mundo.
Su gran escenario es el norte del país, sobre todo el ecosistema formado por Serengeti-Ngorongoro, que continúa hacia el Maasai Mara, en Kenia. Allí las cebras participan de la Gran Migración junto con los ñus y las gacelas. TANAPA, la autoridad de parques nacionales de Tanzania, habla de cientos de miles de cebras y gacelas que acompañan a más de un millón de ñus en este enorme circuito anual.
Una de las cosas más interesantes es que cebras y ñus se complementan. Las cebras pueden consumir hierbas más altas, duras y fibrosas que otros herbívoros rechazan. Por eso suelen actuar como una especie de “primeros segadores”: comen la parte alta de la vegetación y dejan detrás pastos más cortos y tiernos para otras especies. Además, ambos animales se benefician al desplazarse juntos. Una manada enorme ofrece más ojos y oídos para detectar leones, hienas y otros depredadores.

Las cebras no vagan simplemente al azar. Su movimiento está muy relacionado con las lluvias, el agua y la aparición de pasto nuevo. Durante la temporada de lluvias, enormes concentraciones pueden encontrarse en las llanuras del sur del Serengeti y la zona de Ngorongoro. Cuando las lluvias disminuyen, los animales comienzan a desplazarse hacia otras áreas del ecosistema. El ciclo continúa durante todo el año.
También tienen una estructura social bastante estable. La cebra de llanura suele vivir en pequeños grupos familiares, formados por un macho adulto, varias hembras y sus crías. Esos grupos pueden mantenerse unidos durante años y después integrarse temporalmente en las gigantescas manadas migratorias.

