
El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
Apenas fueron dos horas y media, pero intensas, que los vecinos de la parte alta de Pedralbes y Can Caralleu vivieron con angustia y preocupación. El primer gran susto del verano se vivió este viernes en esa cara del parque de Collserola en el que se declaró un incendio forestal que fue estabilizado con rapidez por la contundente respuesta de Bombers de Barcelona y de la Generalitat. Los primeros indicios apuntan a que las llamas fueron intencionadas y la Guardia Urbana detuvo a un sospechoso en la zona. Anoche la policía científica buscaba restos de acelerante en el cuerpo y la ropa que llevaba el individuo.
La policía científica de los Mossos d’Esquadra y Agents Rurals se desplazaron a la altura del número 92 de la avenida Pearson más que probable punto de inicio de las llamas, minutos antes de las cuatro de la tarde. En total, el fuego afectó a unas diez hectáreas de masa forestal y matorrales, que sobre las seis y media de la tarde habían sido perimetradas con líneas de agua, mangueras, para terminar de extinguir los focos activos. Varias dotaciones terrestres de bomberos permanecieron durante toda la noche refrescando el área.
Este viernes era un día especialmente complejo por las condiciones meteorológicas adversas y el Ayuntamiento de Barcelona había activado precisamente el plan de actuación municipal por riesgo de incendios forestales en fase de alerta. De ahí que la respuesta de los medios terrestres y aéreos fuera inmediata y el incendio estabilizado con rapidez y la coordinación entre los recursos de las dos administraciones, como destacó después el primer teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle. Los vecinos del barrio de Can Caralleu fueron confinados en sus casas de manera preventiva, principalmente para no entorpecer las labores de extinción de los medios terrestres.

Los dos cuerpos de bomberos se repartieron la zona alta y baja de la ladera afectada y el problema lo tuvieron los medios aéreos. En el punto más crítico de las llamas hay varias antenas y líneas de alta tensión que complicaron el trabajo de los pilotos de las aeronaves. De ahí que el trabajo quedase en manos de las bombas de agua que, repartidas en el perímetro, lograron cerrarlo y que el fuego no creciera en hectáreas hacia afuera.
El flanco derecho, impulsado por la marinada, fue el que dio más trabajo a los bomberos, en dirección de oeste a este. El jefe de Bombers de Barcelona, Sebastià Massaguer, recordó que se había alertado a los vecinos de la zona de riesgo y les felicitó por el comportamiento “ejemplar” durante el incendio, puesto que no se movieron de sus casas, siguiendo en todo momento las indicaciones oficiales.

Los responsables de la extinción explicaron que las llamas quedaron alejadas de las casas. Por la tarde, Bombers utilizaron un dron para identificar los puntos que todavía estaban quemando y evitar el reinicio de nuevos focos.
La Guardia Urbana de Barcelona cortó todos los accesos a la carretera de les Aïgues, la Arrabassada y a Collserola desde Esplugues y Sant Cugat.
Y prácticamente después del inicio del fuego, una patrulla de la Gaurdia Urbana del distrito detuvo a un sospechoso, que anoche seguía en las dependencias de los Mossos d’Esquadra. La pareja de policías municipales vio al hombre alejarse precipitadamente de la avenida Pearson, justo a la altura del punto en el que horas antes se había iniciado el incendio. El individuo no pudo dar explicaciones del qué hacía allí y llevaba dos encendedores. Otros testigos también señalaron la actitud sospechosa de esa persona.

Escribe y cuenta historias de la mala vida desde que empezó en el oficio del periodismo, desde los tiempos del fax. Autora de ‘Desmontando el crimen perfecto’. Convive con dos perros, Simón y Lola; y con todo por aprender



