En el marco de la 55ª edición de la Fiesta Nacional del Caballo, la celebración no solo brilló por su música y destrezas criollas, sino también por el arduo trabajo logístico y los emotivos momentos artísticos que marcaron el pulso de los festejos en Bragado.
En este contexto, Fabián Morel, integrante de la comisión organizadora, y el Director de la Banda Militar Curupaytí, Pablo Roldán, compartieron sus balances, emociones y conceptos sobre lo que significó esta nueva y convocante edición.
Por el lado de la organización, Fabián Morel destacó el enorme despliegue que demanda un evento de semejantes magnitudes y el compromiso de todos los que hacen posible que cada año la fiesta reciba a miles de visitantes.
Morel reflexionó sobre el impacto de la celebración en la comunidad local y el esfuerzo colectivo que hay detrás de cada detalle:
“El éxito de la Fiesta del Caballo es el resultado del trabajo en equipo y el compromiso constante de poner en valor nuestra identidad, logrando que cada vecino y visitante se sienta parte de nuestra gran casa”.
Asimismo, remarcó cómo la respuesta del público consolida año tras año a Bragado como uno de los epicentros tradicionalistas más importantes de la región y del país.
El orgullo y la emoción de la Banda Militar Curupayti
Por su parte, el Director de la Banda Militar Curupayti aportó su mirada sobre la participación especial del cuerpo musical en los desfiles y actos centrales del evento. Con un repertorio que aunó el fervor patriótico y la conexión con el público, la presencia de la banda militar fue uno de los condimentos más aplaudidos de las jornadas festivas.
El director destacó la calidez con la que la comunidad de Bragado los recibió y la importancia de participar en estos espacios de encuentro cultural:
“Para nosotros es un verdadero orgullo formar parte de esta fiesta popular tan emblemática, compartiendo nuestra música y fortaleciendo los lazos de unión a través de la cultura y la tradición”.
De este modo, entre la organización impecable y el pulso vibrante de la música de las fuerzas, la Fiesta Nacional del Caballo volvió a demostrar que vive en el corazón de su gente y de quienes la hacen grande edición tras edición.



