El Hogar Ámbar de General Rodríguez, un refugio que cuenta con decenas de animales entre perros y gatos (ubicado en Parque Joly), necesita de la ayuda de todos debido a que, en palabras de sus propios responsables, «corre serio riesgo de cierre, ya que no pueden costear los tratamientos, gastos que adeudan y medicamentos para continuar con su labor».
El Hogar Ámbar está ubicado cerca del puente Castro, donde hay alojados —por diferentes circunstancias— perros y gatos rescatados.
En esta oportunidad, deben recurrir nuevamente a la solidaridad de la gente para ayudar, entre otros animalitos, a Malva, una perrita rescatada que necesita diferentes medicaciones recetadas, además de que se les hace cada vez más difícil poder abonar las consultas.

“Sin ayuda no podemos seguir”, aclaró la responsable del hogar, ya que, según explicó, “adeudamos traslados, tratamientos y gastos veterinarios”, por lo que teme que haya que cerrar el hogar. “Estamos colapsados”, resumió.
En esta última semana, por un caso, debieron adquirir dos prescripciones: una de ellas para brindar soporte nutricional intensivo para una perrita y otra para que pueda avanzar en su curación definitiva.

Necesidades
El hogar necesita alimento balanceado; productos de limpieza; papel de diario; bolsas de consorcio; telas; trapos, pero específicamente ahora precisan un aporte “por más pequeño que parezca, ya que nos ayuda muchísimo”, sostuvo la responsable del hogar en diálogo con La Posta! Noticias.

Para quienes puedan y deseen colaborar y que desde el hogar puedan seguir asistiendo a la importante cantidad de animales rescatados o apoyar la labor que realizan, se habilitó el alias Hogar.ambar, a nombre de Mónica Álvarez (Tarjeta Naranja).
También brindaron un teléfono (11-5336-8145) para aquellas personas que puedan acercar alimento balanceado y otros elementos.

Es que, además del amor y el esmero con el que se trata a los animales y todo lo que ello conlleva, para luego buscarles un hogar para adopción, es una tarea que requiere no solo del cuidado que se les brinda en Ámbar, sino que es un trabajo de fondo que incluye una política activa de concientización a los vecinos.
Con una ayuda económica, el refugio podrá seguir con su misión de rescate y búsqueda constante de una nueva oportunidad para los animales, priorizando siempre el cuidado e incluyendo castraciones y otras necesidades relacionadas con la salud y el bienestar de perros y gatos.




