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Alins, localidad de paso para acercarse a la Pica de Estats o para acceder a Tor, alberga una iniciativa genuina, Natura Llibres, que en diciembre cumplirá su sexto aniversario. Esta librería creada por Meritxell-Anfitrite Álvarez Mongay abrió sus puertas en plena pandemia de la covid, en diciembre del 2020, en un pueblo con solo 71 empadronados de los cuales apenas 50 son residentes fijos. El conjunto de núcleos de población que conforman este municipio del Pallars Sobirà suman 270 vecinos. Mantener vivo un comercio, y más tan especializado, en un enclave pequeño y apartado evidencia mucha valentía y trabajo.
“Natura Llibres es sostenible porque el local es mío y lo llevo yo sola, aunque hay días que no viene nadie”, comenta Álvarez. Pero en verano y los fines de semana entran y salen clientes, conscientes de que si pasan por Alins esta librería es una visita obligada. La tienda ocupa lo que antes era un establo, en la planta baja del edificio en el que creció su abuela materna .
Organiza actividades tan diversas como salir a buscar orquídeas para enriquecer una charla sobre Proust
Cuando estalló la covid no fueron pocas las familias que abandonaron el encierro de la ciudad y buscaron instalarse cerca de la naturaleza. El destino de algunos fueron los Pirineos. La mayoría emprendieron el camino de regreso cuando amainó la crisis. No es el caso de esta librera.
Meritxell-Anfitrite, periodista de formación y amante de la montaña, dejó Madrid con un propósito, apuntalar un proyecto cultural en el Pallars Sobirà. La librería es el vehículo que le permite organizar actividades tan diversas como salir a buscar orquídeas, un atractivo complemento a una charla sobre Marcel Proust a propósito del más de centenar de especies vegetales citadas en su En busca del tiempo perdido. O montar un taller sobre la interpretación artística de los árboles, con la pintora Victòria Tubau, que tuvo lugar ayer en Farrera, un plus al coloquio sobre el recientemente fallecido David Hockney, en cuya obra tiene tanto protagonismo el bosque. La elección de Farrera no es baladí; en este rincón del Pallars funciona el Centre d’Art i Natura, una residencia a 1.300 metros de altitud que atrae a creadores de todo el mundo.
Todos los sábados organiza conferencias que a veces complementa con salidas al campo o a la montaña para profundizar sobre los temas que trata. ¿Cuesta convencer a los autores para que se desplacen hasta Alins? “Yo pedí al Gremi de Llibreries que cuando vengan escritores de fuera no se limiten a hacer promoción en Barcelona, que se acerquen a la periferia. En realidad el problema no es la distancia, sino poder cuadrar sus agendas y al final acaban viniendo pues la naturaleza les gusta y tienen sensibilidad por el mundo rural”, cuenta mientras despacha dos libros, Els crims de la mel , de Pep Coll, y L’àvia Harris, de Willa Cather. Su clientela son vecinos del Pallars, excursionistas de paso y gente con segunda residencia en la zona. Tres amigas curiosean una tarde de este verano en las estanterías y se quedan lo último de Clarice Lispector, además de llevarse algún producto de la zona. Aquí también se ofrecen infusiones con plantas medicinales, miel o quesos de los Pirineos.
En una mesita en la entrada destaca C amí de Sirga , de Jesús Moncada, libro protagonista de una reciente tertulia con el filólogo Artur Garcia Fuster, experto en la obra del escritor de Mequinenza.
La lista de propuestas para los próximos meses es muy suculenta. Cuando ve que alguien interesante en los campos que toca viene a Catalunya hace todo lo posible para que se escape a Alins. “Yo lo intento, el no ya lo tengo. Un ejemplo: vi que Eliane Brum, una activista y periodista brasileña que publicó La Amazonia, viaje al centro del mundo iba al CCCB, le propuse venir, aceptó encantada, se enamoró del Pallars y regresó”, relata.
Meritxell, cuyo segundo nombre, Anfitrite, la diosa del mar, responde a la curiosidad de su madre por la mitología griega y, además, su padre, era capitán de la marina mercante, se reserva una mañana a la semana para ir de excursión, siempre con su perro, Brontë, y cada septiembre se embarca en una travesía de montaña hasta Andorra, donde reside su familia.

Periodista.



