El paisaje de El Chaltén volvió a conquistar todas las miradas, esta vez a través del lente de los fotógrafos. Dos de las imágenes más destacadas del 7° Concurso de Fotografía de la Patagonia fueron tomadas en esta localidad santacruceña y sus alrededores, incluyendo la fotografía que obtuvo el máximo reconocimiento del certamen.
La gran ganadora fue «Para toda la vida», del fotógrafo argentino Mauricio Rossanigo, una escena que retrata un momento de intimidad entre una pareja de cóndores andinos posados sobre las cornisas de un paredón rocoso cercano a El Chaltén. La imagen no solo obtuvo el primer puesto en la categoría Vida Salvaje, sino que también fue elegida como Fotografía del Año de la Patagonia, el máximo galardón del concurso.
Un concurso que sigue creciendo
El Concurso de Fotografía de la Patagonia es organizado cada dos años por la revista bilingüe Patagon Journal, una publicación especializada en naturaleza, conservación, cultura y turismo de la Patagonia chilena y argentina, que este año celebró además sus 15 años de trayectoria.
La séptima edición reunió 1.826 fotografías provenientes de 12 países, consolidándose como uno de los certámenes de fotografía de naturaleza más importantes de Sudamérica. Participan tanto fotógrafos profesionales como aficionados y las imágenes compiten en cinco categorías: Vida Salvaje, Paisajes, Aventura al Aire Libre, Viajes y Cultura, además de la categoría especial Últimos Lugares Salvajes.
La ceremonia de premiación se realizó el 25 de junio en el Centro Cultural Las Condes, en Santiago de Chile, donde además se estrenó el documental «El Otoño de los Glaciares», dedicado a los glaciares patagónicos y los desafíos que enfrentan frente al cambio climático. Las fotografías ganadoras integrarán una muestra itinerante que recorrerá distintas ciudades de Chile y Argentina durante los próximos meses.
Un instante irrepetible
Rossanigo contó que la fotografía fue tomada durante una salida de otoño junto a cuatro amigos. Después de escalar un paredón para observar cóndores, comenzaron a aparecer las aves sobrevolando el lugar hasta que una pareja se posó muy cerca.
«Al rato llegó la pareja y la magia sucedió: comenzaron a acicalarse e interactuar de una forma tan hermosa que no lo podíamos creer, y solo hizo falta hacer el click en el momento justo«, recordó el fotógrafo.
Para no alterar el comportamiento de las aves utilizó un teleobjetivo de 600 milímetros, manteniendo una distancia prudente durante toda la observación.
«Fue un momento que jamás vamos a olvidar: entre amigos, en un paraíso y junto a una especie tan particular«, agregó.
Rossanigo nació en Rafaela, provincia de Santa Fe, y aunque obtuvo el reconocimiento como Fotógrafo del Año de la Patagonia, prefiere definirse de otra manera.
«No me gusta decir que soy fotógrafo, sino un amante de la naturaleza y de la fauna. La fotografía es una herramienta para comunicar y generar conciencia sobre especies amenazadas y problemáticas ambientales», afirmó.
Además de desarrollar su trabajo fotográfico, colabora con proyectos dedicados a la conservación de especies en peligro, entre ellas el aguará guazú y el águila coronada.
Otro premio para un clásico de El Chaltén
El protagonismo de la localidad santacruceña no terminó allí. La categoría Paisajes también tuvo como escenario a El Chaltén. El primer premio fue para la fotografía «Monte Chaltén», realizada por Felipe Zanotti, una impactante composición del macizo coronado por el Fitz Roy con una cascada en primer plano, obtenida mediante una larga exposición.
De esta manera, dos de las principales distinciones del concurso tuvieron como escenario los paisajes de El Chaltén, reafirmando el enorme atractivo natural que la localidad ofrece a fotógrafos de naturaleza de todo el mundo.



