Rectores, gremios docentes y agrupaciones estudiantiles endurecen su postura frente al desfinanciamiento. Del 27 al 30 de abril no habrá actividad académica en las universidades nacionales, mientras se organiza una movilización masiva para frenar el ajuste en el sector.
La educación pública superior en Argentina se encamina a una parálisis total. Ante la falta de respuestas del Gobierno Nacional sobre el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la comunidad académica ha decidido unificar fuerzas en un plan de lucha que promete escalar durante las próximas semanas.
Cronograma de medidas de fuerza
El conflicto ha entrado en una fase de acción directa con decisiones contundentes:
- Paro de 96 horas: Se ha confirmado una semana completa de cese de actividades que irá del lunes 27 al jueves 30 de abril. La medida afectará tanto a las clases como a las tareas de investigación y extensión.
- Nueva Marcha Federal Universitaria: Tras el éxito de las movilizaciones previas, se están ultimando los detalles para una nueva marcha masiva que aglutine a todos los sectores de la educación y la ciencia.
- Estado de asamblea permanente: En las facultades de todo el país se multiplican las clases públicas y los abrazos simbólicos a los edificios para visibilizar el estado crítico de las finanzas universitarias.
La pulseada por la Ley de Financiamiento
El núcleo del conflicto reside en la Ley de Financiamiento Universitario. Mientras los rectores exigen su cumplimiento inmediato para garantizar el pago de salarios y el mantenimiento básico de los edificios, desde la Casa Rosada se busca impulsar una legislación propia que modifique los criterios de asignación de recursos.
«No aguantamos más la situación», es el grito que se repite en los pasillos universitarios. La inflación acumulada y el congelamiento presupuestario han dejado a muchas casas de estudio al borde de la imposibilidad de pagar facturas de luz y servicios básicos.
Un frente unido
Lo que comenzó como un reclamo salarial se ha transformado en un frente amplio que incluye a:
- Consejo Interuniversitario Nacional (CIN): Que nuclea a los rectores de todo el país.
- Gremios docentes y no docentes: Denunciando una pérdida del poder adquisitivo sin precedentes.
- Federaciones estudiantiles: Que ven amenazada la continuidad de sus cursadas y becas.
El Gobierno Nacional enfrenta ahora el desafío de contener un conflicto social que cuenta con un amplio respaldo de la opinión pública, en defensa de la universidad pública como herramienta de ascenso social y desarrollo nacional.



