En la continuación del arranque titubeante de la temporada, la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) todavía no hace pie. El equipo femenino de Primera, con una reestructuración y muchas caras jóvenes, aún no ha podido encontrar la regularidad del año pasado para pelear arriba. El pasado viernes visitó a Lanús en el Sur bonaerense y sumó su tercera derrota sin poder ganar un set.
Sin embargo, el comienzo del partido parecía dejar buenas sensaciones. Las pibas del Verde demostraron estar a la altura y la paridad prevaleció hasta el ecuador de la primera manga. Después de ir tanto a tanto, las dirigidas por Fernando Borrero y Brenda Espinoza cometieron algunos fallos en el servicio y no pudieron desactivar los ataques del local, que se quedó con el primer set por 25-19.
A partir del segundo, los hilos cambiaron. Las sureñas empezaron a imponer su juego e hicieron sentir su localía. Con una gran contundencia ratificaron su postulación como candidatas al ascenso a División de Honor. Armando de manera inteligente y con mucha efectividad sobre la red, no mostraron fisuras. Del otro lado, la UNLaM no pudo contrarrestar con las recepciones y se mostró incómoda al momento de contraatacar. Así, Lanús cerró el encuentro con un 25-15 y 25-16.
La escuadra universitaria sumó su quinta derrota consecutiva y la tercera quedando en cero. En el anteúltimo lugar sigue con cuatro unidades y deberá empezar a sumar para escapar del fondo. La siguiente jornada recibirá en el Gimnasio Juan Manuel Fangio al Club Italiano el viernes a las 21.30.
Por su parte, el plantel de División de Honor, con Lali Vincente a la cabeza, volverá a tener acción con el inicio de la Copa Alcides Márquez el viernes 12 de junio. Aún no tiene rival confirmado para su debut, ya que no se ha realizado el sorteo del fixture.



