La ribera del Riachuelo, en el barrio porteño de Barracas, avanza con la incorporación de una infraestructura destinada a las actividades náuticas. Se trata de la que es presentada como la primera rampa pública para botes y canotaje de la Ciudad de Buenos Aires, ubicada en avenida Pedro de Mendoza y Perdriel, en la Comuna 4.
El viernes 7 de agosto se llevó adelante una prueba de funcionamiento de la rampa, en el marco de una reunión de trabajo destinada a evaluar el estado y las condiciones de utilización de la estructura.
La obra cuenta con una rampa principal de hormigón armado de nueve metros de ancho, destinada al acceso de botes y embarcaciones utilizadas para actividades de canotaje. A esta estructura se suma una prolongación metálica articulada y flotante de 54 metros cuadrados, concebida para adaptarse a las variaciones del nivel del Riachuelo.
La incorporación de esta plataforma busca facilitar el vínculo entre la estructura fija y el agua, teniendo en cuenta las fluctuaciones que se producen en el nivel del río.
Una obra vinculada a la actividad náutica
La intervención es impulsada por la Subgerencia Operativa de Higiene Urbana en Cuencas Hídricas (SGOHUCH), dependiente de la Dirección General de Limpieza e Higiene Urbana (DGLIM) del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Durante la jornada de evaluación participaron el subgerente de Higiene Urbana en Cuencas Hídricas, Dr. Javier María García Elorrio; el encargado náutico, Ángel Antonio Grosse; técnicos y contratistas de la empresa constructora Zona Verde; y Roberto Hugo Naone, asesor técnico náutico del Club de Regatas Almirante Brown (CRAB).
La participación del club se vincula con su trayectoria en el desarrollo del remo deportivo en el Riachuelo. La institución cuenta con 101 años de actividad relacionada con esta disciplina.
Del hormigonado al montaje de la estructura flotante
El proyecto atravesó una primera etapa con la ejecución y posterior fraguado del hormigón de la rampa principal. La siguiente fase contempló el montaje de la estructura metálica auxiliar articulada y flotante, que permite extender el acceso hacia el agua.
De esta manera, la obra combina una estructura fija de hormigón con una plataforma móvil, una característica destinada a responder a las condiciones variables de la ribera.
La prueba realizada el 7 de agosto permitió observar el funcionamiento del conjunto y avanzar con una evaluación técnica de la infraestructura, que tendrá como destino el desarrollo de actividades vinculadas con botes y canotaje en el Riachuelo.



