En el marco de los preparativos para la llegada del Papa León XIV a la Argentina, la Conferencia Episcopal y el Arzobispado de Córdoba convocaron a una Colecta Nacional para este fin de semana, 22 y 23 de agosto, en todas las parroquias y capillas del país. La iniciativa busca canalizar fondos de los fieles para cubrir los requerimientos logísticos y la infraestructura de los encuentros pastorales, en una articulación que contempla el trabajo conjunto con el sector público para las tareas de seguridad institucional.
Consultado sobre los motivos que impulsan esta recaudación comunitaria, el padre Munir Bracco, vocero del Arzobispado de Córdoba, detalló la responsabilidad que asume la institución organizadora:
«La iglesia hace una colecta porque es la iglesia la que invita al Papa y el Papa es el anfitrión. Nosotros lo recibimos y por ende todo lo que supone gran parte de la preparación, de la recepción, de la infraestructura, de la logística tiene un costo y hay que afrontarlo».

Respecto al reparto de responsabilidades financieras y el rol de los distintos actores involucrados, el vocero eclesiástico aclaró: «El Vaticano no paga porque lo recibimos nosotros al Papa. Y el Estado, por supuesto, tiene una colaboración porque como es un jefe de Estado, hay muchos gastos que le corresponden, por ejemplo el tema de la seguridad».
Al ser indagado sobre si la quita de asignaciones estatales a la Iglesia desde 2024 influyó en esta convocatoria, Bracco relativizó ese impacto y aseguró que la colecta se habría llevado a cabo de todas maneras. En ese sentido, explicó que «si ese aporte estuviera, da lo mismo hacer la colecta porque era algo mínimo, y que no hace al eje de la cuestión», a la vez que reconoció que dicho sostenimiento corresponde a la comunidad de creyentes. Por ello, remarcó: «La colecta la tenemos que hacer porque si no no hay forma de poder afrontar tantos gastos que tiene esto».

Desde la organización insistieron en que la Iglesia afrontará los gastos con la máxima austeridad y transparencia, invitando a la feligresía a sumarse sin un monto fijo establecido. Tal como remarca el comunicado oficial, cualquier colaboración, por pequeña que sea, expresa un valor fundamental: el deseo de la comunidad de participar y decir «yo también soy parte» en la preparación de la casa para recibir al Papa.




