Diversos científicos e investigadores encabezados por profesor Congcang Zhao de la Universidad del Noroeste en China encontraron restos de una sustancia anestésica en unas tijeras quirúrgicas utilizadas hace unos 600 años.
Este material quirúrgico fue descubierto originalmente en 1974 en la tumba de Xia Quan, un médico de principios de la dinastía Ming que falleció en el año 1411 d.C, sin embargo, en mayo del 2026 el equipo del profesor Zhao logró analizar las tijeras mediante una técnica óptica láser de vanguardia llamada Microscopía de Dispersión Raman Estimulada (SRS).
Esta herramienta no destructiva permitió identificar la composición química de los residuos atrapados en el óxido del metal sin dañar las piezas arqueológicas.
El descubrimiento sorprendió incluso a especialistas en historia de la medicina. No solamente por la antigüedad de las herramientas, sino porque los residuos encontrados coinciden con compuestos utilizados para reducir dolor durante procedimientos quirúrgicos.
Según explicaron los científicos especializados en arqueología y medicina antigua, las muestras mostraron compuestos vegetales compatibles con preparados utilizados históricamente como anestesia. Espeficicamente se descubrieron restos de aconitina fijados en las zonas funcionales (de corte y sujeción) de los instrumentos.
La aconitina es un alcaloide extremadamente tóxico que se extrae del acónito chino (Aconitum). Dado que este compuesto vegetal dado que el acónito al estado natural es letal, el estudio demostró que los médicos de la dinastía Ming procesaban la planta (mediante remojo en vinagre, sopa de soja negra o incluso orina) para reducir su toxicidad.
Así lograban crear una fórmula anestésica local tópica conocida históricamente como Caowu San, utilizada para adormecer la piel y realizar cirugías sin dolor.
Eso reforzó una hipótesis de que algunas prácticas quirúrgicas chinas eran mucho más sofisticadas de lo que se creyó durante décadas.

Los investigadores también remarcaron que el hallazgo no prueba solamente el uso de sustancias para disminuir dolor. Sugiere además conocimiento práctico sobre dosis, aplicación y procedimientos médicos relativamente complejos.
Qué se sabe sobre la anestesia en la medicina china antigua
La medicina china antigua ya contaba con textos sobre cirugía, acupuntura y preparados herbales, que según los registros históricos, eran utilizados para sedar pacientes antes de ciertas intervenciones.
Algunos textos describen mezclas hechas con plantas medicinales, alcohol y compuestos naturales capaces de producir adormecimiento o pérdida parcial de sensibilidad.

Sin embargo, demostrar arqueológicamente ese uso siempre fue bastante más difícil. Las sustancias orgánicas suelen degradarse rápido y muchas herramientas antiguas fueron limpiadas, reutilizadas o dañadas con el paso del tiempo, sin embargo, las tijeras conservaron restos microscópicos suficientes para realizar análisis modernos.
Los especialistas creen que eso también puede ayudar a entender mejor cómo trabajaban médicos y cirujanos en distintas etapas de la historia china.
Por qué los hallazgos arqueológicos cambian la historia de la medicina
La historia médica suele reconstruirse a partir de manuscritos, relatos o descripciones antiguas. Pero muchas veces faltan pruebas materiales directas. Por eso los hallazgos arqueológicos vinculados a herramientas médicas generan tanto interés entre investigadores. No se trata solamente de encontrar objetos antiguos. Lo importante es entender cómo eran usados realmente.
En este caso, las tijeras quirúrgicas permiten conectar textos históricos con evidencia química concreta. Los científicos que estudian medicina antigua también remarcan que muchos conocimientos médicos desaparecieron, cambiaron o quedaron relegados con el tiempo.
La medicina china antigua aparece seguido en esas discusiones porque desarrolló sistemas propios de diagnóstico, cirugía y tratamiento mucho antes de la expansión médica europea moderna.

