El presidente de la Bolsa de Comercio del Chaco, Darío Turletti, analizó el escenario económico nacional y provincial y consideró que está en proceso «un cambio que excede a la coyuntura y obliga a empresas y gobiernos a revisar sus estrategias».
En su diagnóstico, se combinan una macroeconomía «más ordenada» con una economía cotidiana que todavía presenta «indicadores débiles», pero incorpora un elemento que consideró determinante: un cambio profundo en los hábitos de consumo.
En declaraciones al ciclo Pulso Político, que se emite por NORTE TV, Turletti sostuvo que la expansión de las compras digitales modificó las reglas con las que durante décadas funcionaron los comercios. «El stock, que en contextos inflacionarios podía valorizarse mientras permanecía almacenado, dejó de cumplir ese papel, mientras que los márgenes se redujeron y mantener mercadería inmovilizada pasó a representar un costo», explicó.
Para el empresario, la respuesta requiere que las firmas incorporen canales digitales, mejoren su competitividad y revisen sus modelos de negocios. «El Estado debería acompañar esa transición con medidas destinadas a amortiguar el impacto sobre quienes todavía no están preparados para el nuevo escenario», apuntó.

EL ROL DE LA BOLSA
En ese contexto, defendió el papel de la Bolsa como una institución capaz de diseñar soluciones financieras a medida. Entre las herramientas mencionó operaciones con warrants sobre mercadería, que permiten utilizar bienes como garantía para obtener financiamiento, y anticipó una alternativa similar para ganado.
Turletti destacó además que la entidad «publica informes periódicos sobre la economía chaqueña y que esa información puede servir a empresas que analicen invertir en la provincia».
A esto sumó una nueva herramienta: el Tribunal Arbitral Comercial de la Bolsa, destinado a resolver conflictos contractuales entre empresas. Según explicó, «el mecanismo apunta a que los litigios puedan resolverse en unos seis meses, frente a los cinco o seis años que atribuyó como plazo habitual de la Justicia ordinaria para este tipo de conflictos».
Para el titular de la entidad, estas herramientas pueden complementar las políticas públicas, especialmente iniciativas como Chaco Invierte. Su planteo es que el desarrollo provincial requiere coordinación entre Estado, empresarios e instituciones, con información, financiamiento y mecanismos que otorguen previsibilidad a las operaciones.
El desafío, sostuvo, también es estratégico: propuso que Chaco defina un rumbo de largo plazo, con objetivos hacia 2035 o 2040 y continuidad más allá de los cambios de gobierno. «Lo fundamental es centrarse en lo importante y no en lo urgente», resumió.
FACILIDADES PARA INVERTIR
Para Turletti, uno de los principales desafíos de la Bolsa de Comercio del Chaco es terminar con la idea de que invertir en el mercado de capitales es una actividad reservada para grandes inversores. Según explicó, actualmente una persona puede abrir una cuenta mediante la aplicación de la entidad y comenzar a operar en aproximadamente un minuto y medio.
La propuesta incluye asesoramiento y la posibilidad de disponer del dinero con rapidez. El inversor puede colocar pesos o dólares y decidir posteriormente cuándo retirar los fondos, de acuerdo con las condiciones de cada instrumento. Entre las alternativas mencionó acciones, Cedears y bonos.
La Bolsa también presentó una billetera destinada a empresas, que permite administrar fondos, programar pagos salariales y mantener el dinero generando rendimientos. La herramienta incorpora una cuenta comitente para operar en el mercado y un sistema de inteligencia artificial destinado a orientar al usuario frente a decisiones de inversión.
Otro proyecto apunta a la educación financiera. La entidad prepara un simulador para escuelas secundarias, con dinero ficticio, para que estudiantes puedan aprender cómo funcionan acciones, Cedears y bonos antes de operar con dinero real.
Turletti remarcó que la institución también busca crear productos cuando una empresa presenta una necesidad que las herramientas existentes no logran resolver. Esa lógica, sostuvo, constituye una de las principales diferencias de la Bolsa chaqueña: diseñar soluciones financieras específicas en lugar de limitarse a ofrecer productos estandarizados.



