Los usuarios habituales de la bicicleta en España parecen haber tocado techo, según el barómetro de la bicicleta realizado cada dos años por la Red de Ciudades por la Bicicleta (RedBici). Son más de la mitad de los encuestados, el 54%, los que aseguran utilizar este medio de transporte con alguna frecuencia, aunque la cifra de usuarios habituales se queda en el 23,6%. Es un porcentaje que se mantiene estable durante los últimos años, un nivel por debajo del gran crecimiento experimentado durante los años inmediatamente posteriores a la pandemia.
El detallado informe elaborado por la entidad que representa a los ayuntamientos con una mínima sensibilidad por la bici apunta al miedo al riesgo de accidente como el principal freno de este medio de transporte. Casi la mitad de los ciclistas lo consideran la principal dificultad para ir en bici por la ciudad. Le sigue el exceso de tráfico, que en cierto modo vendría a ahondar en el mismo problema. “Y no solo eso, el 26% de los ciclistas se ha sentido acosado o agredido, seis puntos por encima que hace dos años”, destaca Nora Abete, vicepresidenta de la RedBici y concejal de Movilidad de Bilbao.
El otro aspecto disuasorio es el riesgo de robo de la bici, que sumado al poco aparcamiento, es una dificultad apuntada por un tercio de los encuestados. De hecho, solo un 18% reconoce tener suficientes aparcamientos para la bici. Son mayoría los que los consideran insuficientes y un tercio lamenta que en su lugar de residencia directamente no haya. Es el caso de Barcelona, que en los próximos meses estrenará los primeros aparcamientos seguros a modo de prueba piloto, muchos años después de que en el área metropolitana se haya consolidado el Bicibox.
Cuando los encuestados son preguntados por medidas concretas que apoyan para potenciar el uso de la bici, el 90% piden aparcamiento seguro en estaciones de transporte público, una petición que pasa por delante de carriles bici o calles pacificadas y que demuestra también un cambio de tendencia en la manera de entender la bici.
Las habituales respuestas de años anteriores de la bici entendida como una herramienta para hacer deporte o contaminar menos, están dejando paso a una manera de entender la bici como un medio de transporte urbano que se elige por la practicidad y su capacidad de evitar atascos. En ese sentido, el tipo de bicicleta escogida refuerza la intención, con las clásicas bicis de montaña a la baja mientras que crecen las de ciudad o paseo, una parte importante de las cuales son eléctricas.
Tres de cada cuatro desplazamientos son de menos de cinco kilómetros
La décima edición de este barómetro bienal ha incorporado datos obtenidos mediante el big data, a partir de los teléfonos móviles de los ciudadanos que se mueven por la ciudad. Esto ha servido para comprobar que el tres de cada cuatro desplazamientos en Barcelona son inferiores a los cinco kilómetros y de estos, el 60% son habituales, de casa al trabajo, centro de estudios u otros lugares frecuentados de forma recurrente.
”Es un dato muy relevante porque los desplazamientos de corta distancia y que forman parte de la rutina son los más fáciles de pasar de otro modo de transporte a la bicicleta”, destaca Ruben Artime, de la empresa Nommon, responsable de la recolección y análisis de los datos anonimizados.
El estudio ha analizado también las realidades de Zaragoza, Sevilla y Valencia, arrojando conclusiones generales similares, pero también algunas curiosas diferencias: la hora punta en Zaragoza es al mediodía, mientras que en Barcelona se da a las seis de la tarde, incluso con más desplazamientos que a las ocho de la mañana.
Además, la capital catalana es también la ciudad de las cuatro en las que hay más mujeres ciclistas. Aun así, la brecha de género es una cuestión que preocupa a la RedBici porque, en lugar de acortarse, se amplía por las franjas de edad más jóvenes. “Es un problema que daría para un estudio propio”, reconoce Carlos Ochoa, director general de Gesop, la compañía autora del barómetro, para el que se han realizado casi 5.000 encuestas.
Entre los 14 y los 24 años hay 18 puntos de diferencia entre hombres (61%) y mujeres (43%), una diferencia que se ha prácticamente duplicado en los últimos siete años, mientras que en la franja de 40 a 54 años se ha acortado.

Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l’Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local



