Un reciente informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF) documenta el asesinato de 169 periodistas en México durante los últimos 20 años, de los cuales 168 permanecen en la impunidad.
Este balance, centrado en los primeros dos años de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, revela que tan solo en el gobierno actual se han contabilizado 18 homicidios.
Además, la mitad de los crímenes contra la prensa se concentran históricamente en cinco estados: Veracruz, Guerrero, Tamaulipas, Chihuahua y Oaxaca.
Para Thibaut Bruttin, director de RSF, la principal causa que alimenta esta situación es la falta de justicia. “Esta violencia se ve agravada por la impunidad; muy pocos delitos resultan en condenas”, señaló.
Te puede interesar: Sheinbaum destaca que percepción de inseguridad en México bajó en lo que va de 2026
La persistencia de estos ataques contrasta con los esfuerzos pactados previamente. En mayo de 2024, Sheinbaum firmó 22 compromisos con la organización para fortalecer el periodismo y la libertad de expresión. Sobre este punto, la directora regional, Bia Barbosa, advirtió: “Nos preocupa mucho que, a un tercio del mandato de seis años de la presidenta, al menos un tercio de los compromisos no se hayan cumplido”.
Ante este escenario, una delegación de la organización se reunió con los titulares de la Secretaría de Gobernación y la Fiscalía para elaborar de manera conjunta un mapa de las zonas de mayor riesgo.
Durante el encuentro, Bruttin calificó la crisis mexicana como “una de las mayores tragedias para el periodismo del siglo XXI” y reiteró a las autoridades que garantizar la protección de la prensa en el país se ha convertido en “un asunto urgente”.
Con información de agencias



