En la habitual homilía por el Día de la Independencia que se realiza en la Catedral metropolitana y frente al presidente Javier Milei, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, reclamó este jueves terminar con las «cuevas de la corrupción» y hasta citó a Lionel Messi para pedir la unidad de los argentinos.
«A veces, como sociedad argentina también recorremos caminos peligrosos. No por cuestiones geográficas sino porque no nos llevan a ningún buen lugar o nos meten en laberintos sin salida. El camino de la intolerancia, el de los enfrentamientos constantes, el de la descalificación del otro por pensar o ser distinto, el camino de la crueldad hacia los más débiles«, apuntó García Cuerva.
En ese sentido, el arzobispo porteño fue más allá: «Caminos en los que algunos aprovechan para dividirnos o enfrentarnos robándonos las esperanzas de salir juntos adelante, escondidos en todas las épocas en cuevas de corrupción, haciendo que los pobres sean cada vez más pobres y ellos escandalosamente más ricos».
García Cuerva, que al igual que en el 25 de Mayo aclaró que su mensaje pretendía ser «un aporte» y deslizó una crítica a quienes toman «palabras aisladas para alimentar la fragmentación», insistió en su mensaje contra la corrupción.

«Esto no es cuestión de ser de tal o cual período político o gobierno de turno, es cuestión de ser o no honestos y transparentes. Ser y parecer, ahora y siempre«, reclamó García Cuerva
Milei escuchó la homilía con atención y sin hacer ningún gesto. El Presidente llegó a la Catedral metropolitana caminando desde la Casa Rosada, secundado, como siempre, por su hermana Karina. También caminaron junto al mandatario el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el vocero Adrián Ravier, el canciller Pablo Quirno, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y el asesor Santiago Caputo.
Además, estuvieron el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; el ministro de Defensa, Carlos Presti, y el de Salud, Mario Lugones.
García Cuerva también hizo una crítica a la política al sostener que «el pueblo está ajeno a las discusiones eternas y alejadas a la realidad que tienen los dirigentes».

«Pidamos a Dios nos independice del individualismo, de la competencia feroz por el protagonismo, del internismo y la mezquindad política de querer llevarnos los aplausos cuando hacemos algo por los demás», insistió.
El arzobispo porteño deslizó, además, una crítica al Gobierno al advertir, citando la parábola del buen samaritano, que lo se gasta de más «no siempre es sinónimo de derroche o despilfarro, a veces es invertir en los más débiles«.
«Hay ejemplos actuales, como cuando vemos que algunos centros de discapacidad tienen muchos trabajadores en proporción a las personas que atienden y, a priori se puede pensar que es un despropósito, pero luego conociendo bien la dinámica de la institución descubrimos que es una inversión que profesionales y asistentes entregados y comprometidos acompañen y estimulen a cada uno de los beneficiarios, por caridad pero también por justicia», dijo Garcías Cuerva en una clara referencia a los recortes en discapacidad que realizó el Gobierno.
García Cuerva usó el final de su homilía para, apelando al clima mundialista, citar a Lionel Messi y reclamar la unidad de los argentinos. «Sigamos con la camiseta puesta y con pasión hagamos realidad el mensaje que Lionel Messi publicó en las redes sociales», dijo el arzobispo antes de citar al capitán y emblema del seleccionado argentino.
«Demostramos una vez más que los argentinos cuando luchamos juntos y unidos somos capaces de conseguir lo que nos propongamos. El mérito de este grupo que está por encima de todas las individualidades es la fuerza de todos peleando por un mismo sueño que también es el de todos los argentinos. Lo logramos. Amén», cerró García Cuerva.
El mensaje de Messi que leyó textualmente García Cuerva es el que el ídolo argentino posteó en instagram el 18 de diciembre de 2022, horas después de haber ganado el Mundial de Qatar.
D.D.

