La Expo Patagonia Teje reunió durante el fin de semana a artesanos, hilanderas, diseñadores y emprendedores de ambos lados de la frontera en el Club Boca Río Gallegos, donde la lana patagónica y las técnicas ancestrales de trabajo textil fueron las grandes protagonistas de una propuesta impulsada por la Secretaría de Producción, Comercio e Industria del Municipio de Río Gallegos.
El encuentro, de carácter binacional, contó con la participación de expositores de distintas localidades de Santa Cruz y de la Región de Magallanes, en Chile, quienes exhibieron prendas, accesorios, piezas decorativas y procesos de producción vinculados a la fibra ovina, además de ofrecer talleres, demostraciones en vivo y capacitaciones.
Del vellón al ovillo
Uno de los espacios más concurridos fue el de Prepap, donde las artesanas explicaron cada una de las etapas del proceso productivo, desde la recepción del vellón hasta la confección de las madejas listas para tejer.
Rita, una de las integrantes del programa, explicó que el trabajo comienza con la materia prima tal como llega desde el campo y continúa con el hilado, el lavado, el teñido natural y finalmente el tejido.
«Dentro del establecimiento se hila, se tiñe y se teje», resumió.
La artesana detalló que utilizan exclusivamente tintes naturales obtenidos de especies vegetales como raíz y fruto de calafate, mata verde, mata negra, además de elementos de uso cotidiano como cáscara de cebolla, yerba mate y cúrcuma.
También destacó que el proceso mantiene técnicas tradicionales y evita productos industrializados para preservar las características propias de la lana santacruceña.
Una tradición que se mantiene viva
Durante la exposición también se realizaron demostraciones de hilado en rueca y huso, permitiendo al público observar en tiempo real una tarea que aún conserva métodos heredados de generaciones anteriores.
Silvia, integrante del grupo de artesanas independientes explicó que luego del hilado la lana se lava, se tiñe y queda preparada para distintas técnicas como telar mapuche, crochet o tejido a dos agujas.
«Lo que nos une es la lana», expresó al referirse al colectivo de artesanas, integrado por mujeres que desarrollan distintas especialidades textiles y participan cada fin de semana del paseo de emprendedores del Galpón Costero.
Además, remarcó que la lana patagónica ofrece un abrigo natural difícil de reemplazar.
«La lana nuestra, con el clima que tenemos, brinda un calor único que no te lo da ninguna fibra artificial», señaló.
El valor del trabajo artesanal
Otro de los sectores destacados fue el del Centro Cultural Ravallo, donde se realizaron demostraciones de tejido en telar.
Amira, una de las artesanas presentes, contó que retomó esta actividad luego de varios años alejada del oficio y actualmente trabaja confeccionando caminos de mesa con diseños geométricos tradicionales.
Explicó que cada pieza demanda varios días de trabajo y requiere precisión permanente, ya que cualquier error obliga a desarmar parte del tejido para volver a comenzar.
La Expo Patagonia Teje se desarrolló durante dos jornadas con una importante participación de público y reunió a productores, emprendedores, instituciones culturales y organismos públicos vinculados al desarrollo textil, consolidándose como un espacio destinado a promover el patrimonio lanero, fortalecer la economía regional y visibilizar el trabajo artesanal que caracteriza a la Patagonia.



