El deceso de un rockero emblemático de Argentina como el Indio Solari, siempre elogioso de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, condenada a prisión domiciliaria en una causa por corrupción, terminó causando hoy un efecto no deseado para el Gobierno de Javier Milei, pues impulsó la reconciliación de los opositores peronistas.
Este sábado Máximo Kirchner y Axel Kicillof, el gobernador de la populosa provincia de Buenos Aires, que estaban distanciados y envueltos en tensiones, retomaron el diálogo para organizar el velorio público del músico, muerto ayer a los 77 años y que padecía párkinson.
El hijo del fallecido presidente Néstor Kirchner y de Cristina Fernández se acercó ayer al domicilio del Indio para tomar contacto con su familia. Un contacto que el gobierno de Milei no logró, a pesar de buscarlo afanosamente, según confió la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
Carlos Alberto Solari, conocido artísticamente como el Indio Solari, fue un músico de leyenda, fundador y cantante de los grupos Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y El Mister y los Marsupiales Extintos, que hicieron historia en el cancionero argentino.
Las letras de sus canciones plantean fuertes críticas al poder, reflexiones sobre revoluciones fallidas y un marcado compromiso social, e incluso plantean la lucha contra el orden establecido, la tecnología, la alienación y el carnaval de la decadencia de la sociedad argentina.
Solari siempre avaló al kirchnerismo e insistentemente criticó la causa judicial y el proceso que terminó condenando a la exmandataria.
Muchos referentes del peronismo elogiaron en las últimas horas al cantante. «Vivir solo cuesta vida», fue la cita del tema «Ropa sucia» que eligió Cristina Fernández para dar su adiós en las redes. La veterana política solía cerrar sus actos con temas de Los Redondos.
«Es un día triste, tristísimo para miles, cientos de miles de ricoteros (así llaman a sus seguidores, NDR), entre los que me considero uno», confesó el gobernador bonaerense Kicillof.
«Nos deja banderas: la de la verdadera libertad, de la alegría y del futuro», añadió.
«No solo despedimos a un artista irrepetible, sino a un pilar de la identidad de nuestro pueblo», planteó el exmandatario peronista Alberto Fernández. «Los ídolos populares viven para siempre. Gracias por todo, Indio», escribió Sergio Massa, excandidato presidencial de esa fuerza.
El bloque del peronismo en Diputados pidió al presidente de esa Cámara, Martín Menem —hombre que responde a Milei— que se autorice el uso del parlamento para velar los restos de Solari.
El «no» fue tajante. «El recinto no es acorde a eso según las autoridades de seguridad», planteó.
Otro rechazo llegó de la Ciudad de Buenos Aires, que gobierna Jorge Macri —primo del exmandatario Mauricio Macri— y quien busca acercarse a Milei y ataca a Kicillof en una pelea anticipada de las presidenciales de octubre de 2027, en las que Milei sueña con una reelección y el peronismo, con volver al poder.
Finalmente, se confirmó hoy que el velorio público del Indio Solari, que promete ser masivo y similar al de Diego Maradona, se realizará en el Polideportivo de la localidad de Villa Domínico, en la periferia de Buenos Aires, en los dominios de Kicillof.
Curiosamente, el centro deportivo lleva por nombre José María Gatica, en homenaje a un mítico boxeador de la década de 1950, estrechamente ligado a Juan Domingo Perón.
Así, la fiesta «ricotera» para despedir al Indio, que atraerá a seguidores de todo el país que ya están viajando hacia Buenos Aires, terminará siendo casi un mitin peronista. Un guiño del Indio, que si estuviera en este mundo, seguramente lo habría disfrutado. «Todos los que estarán allí van a votar en 2027», reflexionó un dirigente liberal esta tarde. Sonó a lamento.
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