Cuatro días después de desgarrarse el isquiotibial ante Instituto, el capitán de Boca respondió mejor de lo previsto y buscará estar el martes en la semifinal de la Copa Sudamericana, aunque el cuerpo técnico lo había descartado.
Leandro Paredes viene evolucionando de su desgarro grado dos en el isquiotibial y se ilusiona con llegar al partido de vuelta. Apenas cuatro días después de la lesión, la respuesta física del volante fue mejor de lo previsto.
El mediocampista sintió el pinchazo a los pocos minutos de haber ingresado desde el banco de suplentes en el empate 2-2 ante Instituto, en Córdoba. Los tiempos habituales para una lesión muscular de ese tipo exigen entre tres y cuatro semanas sin jugar, pero el capitán quiere acortar los plazos y hablará con Rodolfo Arruabarrena para intentar estar presente el martes en el Maracaná, en la vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama.
La lesión encendió las alarmas en el cuerpo médico no solo por la inminencia de la serie, sino porque se trata de la misma zona donde ya se había desgarrado en la previa del cruce ante Universidad Católica por la Copa Libertadores. En un principio, la idea del club era descartarlo para los dos partidos ante Vasco da Gama y para los compromisos del Torneo Clausura ante Talleres e Independiente, con la meta de que llegue en condiciones al Superclásico. Sin embargo, la magnitud del partido en Brasil y las buenas sensaciones en las primeras sesiones de kinesiología abrieron una ventana para ver si puede llegar con lo justo.
Boca viene de una derrota ante Vasco, por lo que el partido de vuelta se presenta como una instancia clave para el equipo. Arruabarrena se mostró con confianza tras ese resultado: «Faltan 90 minutos y somos Boca».
Tras el partido en el Mario Alberto Kempes, el propio Arruabarrena había descartado al mediocampista y empezó a delinear variantes para rearmar la mitad de la cancha. «No vamos a tener las mismas características, pero contamos con chicos con mucho para dar. El otro día Alarcón lo hizo bien y Palacios también. Es un grupo muy compacto que va para adelante, que tiene hambre y ganas», remarcó el DT. En la conferencia de prensa en Córdoba, el entrenador también había advertido sobre la dificultad del armado: «Podemos armar un buen medio, lo que pasa es que una cosa es armarlo y otra cosa es el martes poder demostrarlo».
La decisión final se tomará a último momento entre el cuerpo médico, el cuerpo técnico y la voluntad del propio jugador, a la espera de su respuesta en los entrenamientos de los próximos días. El partido de vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana será el martes en el Maracaná.



