El día de ayer, la junta de carrera de Sociología (UBA) aprobó un nuevo plan de estudios con los votos del panperonismo. Las fuerzas oficialistas nucleadas en la “Lista 15 – Sociología en Plural” (La Mella, La Cámpora, el Mate) en colaboración con la UES y “Comunidad Sociológica” (agrupación aliada al radicalismo de Alternativa Académica) votaron favorablemente. El Bloque 2002 (La Izquierda + Imaginación Sociológica) rechazó la reforma con sus consejerxs en los tres claustros.
La sesión estuvo plagada de polémicas, ya que por primera vez se prohibió la palabra a cualquier persona de la comunidad educativa que no sea consejere de la junta de carrera. Además, la propuesta de reunión fue enviada el sábado anterior a la noche, apenas 5 días antes de poner el proyecto en consideración. Esto está muy lejos de una carrera con una enorme tradición democrática, que llegó a elegir a sus autoridades por voto directo.
La sesión fue transmitida en vivo a través del canal de YouTube de la facultad
Inmediatamente después de la votación, estudiantes, graduadxs y docentes de la carrera permanecieron en la sala de Consejo Directivo y autoorganizaron una asamblea para poder expresarse, votar un plan de lucha y visibilización para desconocer la votación. Allí se resolvió construir un petitorio para llegar a la comunidad educativa e impulsar una próxima asamblea el día 28/10
En la sesión, Gastón Gutiérrez Rossi, consejero por el claustro de graduados por el Bloque 2002 (Imaginación Sociológica + La Izquierda en Sociología), logró que le dieran la palabra a docentes que lanzaron un documento con más de 100 firmas recaudadas en 48 horas. En el mismo se cuestionaban las (faltas) de fundamentación de decisiones como la reducción de horas de investigación o el recorte del tramo optativo. Así también, se le pidió a la dirección de la carrera que garantice la regularidad y continuidad de los puestos de trabajo solicitando: mantener las 200hs de investigación frente al recorte propuesto por la carrera, explicitar los criterios para la selección de las materias que pasarían de optativa a electiva, la regularización de la planta docente y la aseguración de todos los puestos de trabajo
Los representantes del Bloque 2002 pidieron en reiteradas ocasiones que respondan a la solicitud de quienes escribieron el documento docente, entre ellxs Paula Varela, representante por el claustro de profesores, que planteó la necesidad de democratizar el debate para que sea transparente qué pasaría con cada cátedra y puesto de trabajo concretamente si se aplica el plan, algo que no está claro. Además, insistió en la necesidad de un plan de regularización de la planta docente previo a la reforma y no después.
La actitud de les distintes consejeres del peronismo se limitó a leer sus discursos armados y no responder las inquietudes de los docentes. En lugar de atender a los reclamos e inquietudes que habían hecho llegar muchxs docentes y estudiantes para postergar una eventual votación, la dirección eligió cerrar el micrófono y pasar a votar como si fuera un trámite.
El argumento para cerrar el debate por parte de la dirección de carrera, fue que “es algo que se viene discutiendo hace años”, cuando lo que en realidad sucedió fue una serie de “reuniones abiertas” donde se abría el micrófono para que luego la conducción decida no cambiar lo sustancial que se estaba cuestionando.
Como hemos planteado en otras ocasiones [acá y acá], ésta reforma no tiene como objetivo solucionar los problemas de la carrera como pueden ser la baja matrícula, la no-regularización de la planta docente, la incorporación de nuevos contenidos. Todo eso puede realizarse sin la necesidad de tener un cambio en el plan de estudios. De hecho son innumerables los contenidos que se han introducido desde 1988 hasta la fecha.
Por el contrario, los cambios propuestos tienen como objetivo adecuarse a los requisitos de la ley de educación superior menemista (LES), una iniciativa que defiende el rectorado de la UBA conducido por el radicalismo. La sumisión de distintas alas del peronismo no es cosa de hoy. Ya sabemos que la UES mantuvo durante años una alianza con Alternativa Académica (UCR). Ahora desde La Mella, JUP, Nexo, El Mate y otras agrupaciones, vienen de tejer vínculos con los morados para las elecciones de consejo directivo, llevando una lista única en profesores, candidatos comunes a director de carrera en Comunicación y Relaciones del Trabajo y el apoyo radical a la fórmula De Charras-Rebón para el decanato de la facultad.
Algunos de estos cambios son mínimamente cuestionables o los criterios con los cuales se introdujeron están poco claros: el alargamiento de la carrera, el recorte de 50hs de investigación, la introducción de una serie de materias obligatorias en detrimento del tramo optativo, la creación de las “áreas electivas” como tramos de profundización obligatorios en donde se incorporarían algunas optativas mientras que otras permanecerán afuera con un tramo optativo mucho mas acotado que perjudicaría su demanda de inscripción, entre otras inquietudes.
Desde el Bloque 2002, creemos que para cambiar profundamente nuestra carrera es necesario debatir democráticamente entre todos los claustros. Cualquier reforma del plan debe darse de frente a la comunidad educativa, deliberando en asambleas e instancias de participación donde cada persona pueda expresarse y votar, defendiendo la estabilidad laboral docente y retomando lo mejor de nuestra tradición


