En la previa del año electoral, dirigentes de la UCR lanzaron una convocatoria para empezar a discutir una oferta propia, ampliada, que se desmarque de Javier Milei e impida la vuelta del kirchnerismo. Exigen la unificación del partido, de sus bloques del Congreso y que sus legisladores no avalen la eliminación de las PASO.
«El objetivo es movilizar al radicalismo para que se fortalezca institucionalmente, unifique sus bloques y construya una estructura de poder que presente una oferta electoral distinta al kirchnerismo y al gobierno de Milei», sintetizó a Clarín el ex legislador Federico Suárez Lastra.
El encuentro de este viernes en la Ciudad estuvo organizado por el ex presidente del Comité Nacional, el mendocino Ernesto Sanz; el ex jefe de bancada de JxC en Diputados, Mario Negri; el ex auditor y ministro Jesús Rodríguez, y ex secretario de Defensa del Gobierno de Cambiemos, Walter Ceballos; Suárez Lastra y la parlamentaria Lilia Puig.
Empezó a las 10 y terminó pasadas las 16. Acudieron más de 130 dirigentes, diputados y ex legisladores de todo el país. Entre ellos, Karina Banfi, el ex senador y ahora auditor nacional Luis Naidenoff, y el abogado Ricardo Gil Lavedra.
Se puso en consideración el documento «Agenda de Futuro», hubo oradores durante toda la jornada, sólo interrumpidos por un cuarto intermedio en el que comieron empanadas, y arribaron a una conclusión concreta: que el radicalismo no puede avalar en el Congreso la eliminación de las PASO porque eso sólo es funcional a la polarización que propone el oficialismo con el peronismo.

Es uno de los puntos que van a llevarle al presidente del Comité Nacional, el santafesino Leonel Chiarella, como prioridad. En post del acuerdo amplio que proponen para 2027 necesitan la herramienta de las primarias. Imaginan no solo a la UCR unida, sino también a los dirigentes PRO que no quieran seguir a Milei, la Coalición Cívica y sectores del socialismo santafesino.
Eduardo Vischi, jefe de bloque de la UCR en el Senado -donde está en discusión el proyecto de Reforma Política- ya presentó un proyecto proponiendo modificar las PASO para que no sean obligatorias, pero que se sostengan.
En el encuentro también consideraron la necesidad de exhortar a los cinco gobernadores radicales a que «sean protagonistas». El reclamo generalizado es que si bien tienen buenas gestiones en sus provincias, están encapsulados en la territorialidad, y que el Partido necesita salir de su «irrelevancia nacional».
En el documento que circularon apuntan tanto contra el kirchnerismo por sus errores de gestión en el pasado como al gobierno de Milei por su ajuste, la visión extrema del mercado y la debilidad institucional.
Bregan por recuperar la «templanza» y plantean siete desafíos: mayor integración regional y global; estabilización económica sostenible y acompañada por una estrategia de desarrollo; impulso a la productividad sin abandonar a los sectores rezagados; respuesta a los cambios tecnológicos, climáticos y demográficos; fortalecimiento de las capacidades del Estado, con instituciones profesionales, transparentes y eficientes, además de una reforma fiscal y federal; reconstrucción de la integración social, mediante educación de calidad, empleo formal y reducción de la pobreza estructural; defensa de la democracia y las instituciones, incluyendo una reforma judicial, mayor transparencia y combate a la corrupción.

