BUENOS AIRES. — Lo que comenzó como una jornada de asamblea y reclamo salarial en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), escaló rápidamente hacia un escenario de máxima tensión. Tras conocerse la intención de las autoridades de desvincular a más de mil trabajadores, la movilización hacia el Edificio 2 fue recibida por un fuerte operativo de seguridad.
El detonante
Según informaron fuentes gremiales tras la reunión con las autoridades, el plan de ajuste sobre el organismo contempla la baja de más de 1000 contratos, una cifra que pondría en jaque el funcionamiento operativo de laboratorios y centros de investigación estratégicos para la industria nacional.
Crónica de una jornada violenta
Ante la confirmación de los despidos, los trabajadores se movilizaron de inmediato para exigir una respuesta oficial. Sin embargo, el ingreso al edificio principal se encontraba bloqueado por efectivos de Gendarmería Nacional provistos de escudos y equipo antidisturbios.
«Nos movilizamos pacíficamente para reclamar por el futuro de nuestras familias y nos encontramos con un cordón de escudos que nos impide el paso en nuestra propia casa de trabajo», relató uno de los presentes.
Los manifestantes denuncian que, en el intento de acercarse a las oficinas administrativas, las fuerzas de seguridad actuaron para dispersar la columna, resultando en forcejeos y situaciones de violencia física contra el personal civil.
Escándalo y fuga
El clima de desborde alcanzó su punto máximo cuando trascendió un hecho que generó indignación entre los presentes: emulando el recordado episodio del exgerente Rasmussen, el actual presidente del INTI, Daniel Romero, habría intentado retirarse de las oficinas escapando por una ventana para evitar el contacto directo con los trabajadores que exigían respuestas. Esta maniobra, interpretada por el personal como un acto de cobardía frente al conflicto, no hizo más que caldear los ánimos en una jornada ya marcada por la violencia institucional.
Un organismo en alerta
El INTI es el brazo tecnológico del Estado que brinda asistencia técnica a pymes y certifica la calidad de los productos que consumen los argentinos. Los trabajadores advierten que este recorte masivo no es solo un golpe a los puestos laborales, sino un vaciado sistemático del desarrollo científico y técnico del país.
Hacia el cierre de esta nota, el clima de incertidumbre persiste y los gremios evalúan profundizar las medidas de fuerza en las próximas horas.



