20 oct 2026 · @caba_vive
Por Galo Maíl
Empieza como una comedia. Termina con la sala en un silencio que nadie se anima a romper. Sin decir una sola palabra, quince intérpretes convierten una mudanza en una montaña rusa de risas y lágrimas. Cachivache, la obra de danza teatro de la compañía NNEA, se despide del Teatro El Cubo: quedan solo dos funciones, el sábado 24 y el sábado 31 de octubre.

Te reís… hasta que te das cuenta de que estás llorando
Todo arranca con algo que cualquiera vivió: una casa que se vacía y una familia que intenta ordenar lo que quedó. Los primeros minutos son puro humor físico, gestos y absurdo, a un ritmo agilísimo.
«Lo más interesante de Cachivache es el recorrido de sensaciones que propone».
Pero algo cambia sin que lo notes. Los objetos amontonados dejan de ser escenografía y se vuelven espejos: una abuela, un duelo no resuelto, la casa de la infancia a la que ya no se puede volver. Sin una sola palabra, el cuerpo cuenta todo. Y la sala pasa de la carcajada al silencio total.

Nunca vas a ver la misma obra dos veces
Quien vaya a estas últimas funciones no va a ver una copia del estreno. Sus directores y coreógrafos, Natividad Figueroa y Natanael Viltes, cuentan que la obra sigue mutando y suma nuevas capas en cada función.
«No se trata de repetir lo que ya sucedió, sino de volver a vivirlo».
El secreto está en la previa: los directores proponen pautas distintas y les piden a los intérpretes que no repitan lo que ya pasó, sino que vuelvan a vivir la historia de sus personajes en carne propia. Por eso cada espectador hace un viaje distinto dentro de esa casa.
El final del que todos hablan
Las reacciones cambian todo el tiempo, pero hay un momento que se repite: el desenlace. Según relatan Figueroa y Viltes, cuando la historia termina aparece en la platea un silencio muy particular. No es un silencio vacío: es ese instante suspendido en el que la gente todavía no aplaude porque algo sigue pasando entre la escena y el público.
«No es un silencio vacío, sino uno lleno de presencia».

Quince cuerpos, cero palabras
El motor de esta experiencia son sus quince intérpretes. La unión del grupo y el rigor técnico con el que se mueven convierten el escenario en un torbellino físico imparable.
«Hay una entrega enorme de los intérpretes que hace que sucedan cosas distintas cada vez».
En escena: Luciana Santa Cruz, Tobías Nicolau, Priscila Verón, Ezequiel Ipsale, Lis Scott, Selene Rojas, Benjamín González, Julieta Pérez, Micaela Losada, Brisa Risso, Uriel Jara, Andrés Patiño, Sebastián Echeverría, Abigail Manzano y Brisa Rubio.

¿Y después del 31?
«Creemos que cada cierre también es una puerta. Y nosotros ya estamos mirando hacia lo que viene».
Para sus creadores, el cierre en El Cubo llega con emoción, orgullo y nostalgia, pero no es el final de Cachivache. Después de su paso por México, la compañía evalúa las propuestas que tiene sobre la mesa para que la obra siga viajando, dentro y fuera del país.
El gran sueño sigue en pie: que el «Plan A», la versión de mayor escala de la obra, llegue a un gran escenario o a un festival internacional. Y hay más: NNEA ya trabaja en una nueva producción y pronto anunciará audiciones para un gran estreno en 2027.
Ver estas últimas funciones no es solo despedir una obra: es estar en el cierre de una de las apuestas independientes más potentes y conmovedoras del año.
5 razones para no perdértela

- No necesitás saber de danza. El cuerpo cuenta la historia de forma tan clara que se entiende sin una sola palabra.
- Te vas a ver reflejado. Una mudanza, una casa que se vacía, los objetos de alguien que ya no está: todos tenemos esa historia.
- Vas a reír y llorar en la misma hora. El humor físico y el absurdo te desarman, y la emoción llega cuando menos la esperás.
- Cada función es única. La obra sigue mutando: lo que veas el 24 o el 31 no va a ser igual a lo que vio nadie antes.
- Es la última oportunidad. Después del 31, Cachivache deja El Cubo y no hay fecha confirmada para volver a verla en Buenos Aires.
Y una más: ir a verla es bancar al teatro independiente, ese que se sostiene a pulmón y con quince artistas dejando todo en escena.

Para anotar:
- Fechas: sábado 24 y sábado 31 de octubre, 19 h.
- Lugar: Teatro El Cubo (Zelaya 3053, Abasto, CABA).
- Entradas: desde $35.000, en la boletería del teatro o por sus canales digitales.
- Idea, dirección y coreografía: Natividad Figueroa y Natanael Viltes.
- Compañía: NNEA Danza Teatro.
Fotos: Camila Martinez Nassif



