
En la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) se gestan historias de esfuerzo, dedicación y amor familiar que trascienden las aulas. Una de estas historias es la de Martina Mazzitello, flamante graduada de la Licenciatura en Nutrición, carrera correspondiente al Departamento de Ciencias de la Salud.
Como tantos otros estudiantes, Martina enfrentó con nerviosismo el desafío del Curso de Ingreso de la Universidad. En medio de la incertidumbre y la presión, encontró un apoyo incondicional en la voz de su abuelo, quien en un emotivo mensaje de voz le decía: «Hola, muchacha, soy el abuelo. Creo que me conocés por la voz. Recién vi el mensaje que me mandaste. La verdad que es una alegría enorme, te felicito de todo corazón. Que Dios te bendiga y siga adelante. Yo te había dicho que vos podés. ¿Te acordás del día que fuiste a rendir, que te dije: Andá que vos vas a rendir, vos tenés capacidad. Y me la jugaba, te lo juro”.
“Me recibí, abu. Ojalá hubieses podido verlo”
Aunque su abuelo ya partió, dejó tras de sí un legado imborrable de amor y confianza. Sus palabras se convirtieron en un faro de motivación para Martina. Cada vez que la duda la acechaba durante la cursada, escuchaba el mensaje en loop, recordando que tenía el apoyo de su abuelo, quien siempre había creído en su potencial. Esta conexión emocional no solo la impulsó a seguir adelante, sino que también reflejó valores que la UNLaM promueve: la perseverancia y el compromiso.
Tras años de esfuerzo, llegó el día de su graduación. Con orgullo, Martina compartió en sus redes sociales el audio que su abuelo le mandó cuando aprobó el primer examen de ingreso y que escuchaba una y otra vez cuando dudaba de sí misma.
La historia de Martina resonó en las redes sociales y se convirtió en un ejemplo de cómo el apoyo familiar es un pilar fundamental en la vida académica. Este relato no solo destaca la importancia de la educación superior, sino también el papel crucial que juegan las familias en el proceso educativo.
En la UNLaM no solo se trata de adquirir conocimientos, sino también de construir lazos, fortalecer valores y celebrar los logros en compañía de quienes nos apoyan.



